De los ismos de la diferencia


| “The Demon Seated”/Mikhail Vrubel |

Fuegos cruzados

por Eduardo Sanguinetti

Mientras siglos de valores construidos con la sangre de infinidad de generaciones de seres humanos, nos contemplan, predestinan holocaustos cotidianos, frente a los que la indolencia de la nueva civilización que se cocina en las pistas de información de las redes de la web, descree lo que supone superado, permaneciendo inerte, congelada, al pie de alguna página que es escrita hora a hora en este tercer milenio de las grandes muertes.

Referir la situación actual de sobrevida del mundo en guerra, a la metáfora del demonismo es una prevención, un aviso emergente de los que sabemos que asistimos al final de un tiempo, un paso más allá de ingenuas y absurdas soluciones reaccionarias, sin meta y sin finalidad alguna, en estado de desesperación inocultable, lanzando un silencioso alarido que llame a las deidades a producir un cambio milagroso, pues la resurrección de dioses y demonios crece, cuánto crece la incertidumbre. En ella afloran al mismo ritmo todo tipo de creencias y descreencias, que crecen en su propio ocultamiento, al ritmo que imprimen realidades obtusas, imperios degradantes, donde nada es lo que parece.

¿Cuándo la justicia en la historia de la humanidad impuso criterio?… Se torna preciso y vale la pena tratar de entender, anticiparse un poco a las posibles consecuencias de actos que se consideran inadmisibles, para una humanidad que se cocina un porvenir sin huellas.

Se deja fuera de la vida a seres a quienes se le atribuye la responsabilidad de su exclusión, se aprecia en la discriminación que están sufriendo los desplazados “no ucranianos” que huyeron de la guerra, un acto criminal impuesto por la UE, siguiendo sus pautas donde la diferencia en la relación tiene espacio son expulsados del “paraíso” europeo, sólo para blancos de “ojos celestes”.

Siempre es posible encontrar a una raza peor considerada por la peor considerada de las razas, así también con un individuo considerado el peor de la especie, considerado por otro similar como el peor y así hasta terminar de enumerar las ocultas identidades de los habitantes del planeta.

El espectro de las diferencias se enriquece y potencializa en esta guerra que conformará un nuevo mundo: síntoma de una explosión de los ismos de la diferencia, extendidos en todos los rincones de la experiencia.

Pero el problema se encuentra también en la persistencia de colonialismos restringidos en el seno de nacionalismos y localismos. Pues a menudo se trata de trincheras frente a la incertidumbre de un mundo que ya no se comprende.

Bruselas impulsa una medida que garantiza la protección inmediata a las personas que huyen de las “bombas de Putin”, pero deja fuera a los nacionales de países terceros por las presiones del llamado grupo de Visegrado (Polonia, Hungría, Eslovaquia y Chequia).

Aquí quedan revelados los sentimientos concretos y reales de esclavizadores de pueblos parias, manipuladas sus existencias por mafiosos de vodevil con poder de reducir al excluido a valor “cero”: guerras de la diferencia.

El belicismo a todo lo que se considera diferente hace permanecer en un estado “presocial” a los “dueños del mundo”, ya sea por casos de discriminación y censura, donde la igualdad y libertad de ser uno mismo, se encuentra disciplinado, sin superar la ficción de neutralidad de los poderes fácticos que gobiernan y que ejecutan sumariamente, con aval de la justicia congelada, síntoma de carencia y coartada vil, de toda la dogmática de la diferencia.

La cultura no ha quedado fuera de la guerra, en sus diversas expresiones: artes plásticas, la música sinfónica e incluso el cine han sido blanco de las consecuencias de la invasión rusa a Ucrania, en acto que era previsible, pues la estupidez es insondable… ¿Cuáles son las fronteras de la expresión del arte? no lo han manifestado intelectuales del planeta todo: El arte es un lenguaje universal y está al alcance de todos los seres humanos que pueblan esta tierra…

¿Podremos seguir leyendo a Dostoievski, Tolstoi, Gogol?… Un caso que puede servir de ejemplo paradigmático sucede con la reconocida soprano ruso-austriaca Anna Netrebko, quien, debido a críticas por supuesta complacencia con el presidente ruso Vladimir Putin, anunció que se retiraba de los escenarios “hasta nueva orden”… “No es un buen momento para presentarme y hacer música. Espero que mi público comprenda esta decisión”, afirmó en comunicado publicado por el organizador de una de sus próximas presentaciones líricas, River Concerts, en alusión a la guerra en Ucrania.

Disney, Sony Pictures y WarnerMedia anunciaron que suspendían el estreno de sus películas en los cines de Rusia tras el ataque a Ucrania.

“Dada la invasión no provocada de Ucrania y la trágica crisis humanitaria, estamos suspendiendo el estreno en cines de películas en Rusia, incluida la próxima ‘Alerta roja’ de Pixar”, escribió este lunes el grupo estadounidense en un comunicado.

Sony Pictures, filial del grupo japonés Sony, por su lado, suspendió el lanzamiento de sus filmes en Rusia, entre ellas “Morbius”, su última gran producción de superhéroes.

WarnerMedia, otro importante estudio estadounidense, también dijo que suspenderá el lanzamiento de la última versión de Batman en Rusia.

Cannes, que ha previsto no recibir a las delegaciones oficiales rusas y “tampoco aceptar la presencia de ninguna instancia relacionada con el gobierno ruso”, mientras dure la invasión de Ucrania por parte de Moscú, por un comunicado expedido de modo previsible.

El arte desempeña un papel mediador y motor de la comunicación, ya que el artista a través de su creación transmite no sólo emociones, sino también mensajes, y nos hace reflexionar sobre nuestra existencia, los problemas sociales o la vida en general.

Si la ley de exclusión es el límite, la legitimación excede como mucho a la propia ley. Es la coartada de la ley, la señal de diferencia, su límite, su arbitrariedad, su criminalidad al desafiar a la unidad que debe prevalecer en este tiempo de fuegos cruzados.

Este es el estado artificial y continuo que como paisaje recibimos. Lo que resultaría aún más ingenuo sería elevar al terreno del deseo justo lo que ya existe como realidad. Porque aunque el conocimiento implique responsabilidad, la irresponsabilidad de los ignorantes que rigen en esta tierra, no va a curarnos del conocimiento, ni de la incapacidad de funcionarios, para asumir responsabilidades, que hagan precisa su permanencia en la función para la que no están capacitados, pero la máscara del simulacro impone criterio.

{ Agencia NOVA }

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