{"id":77978,"date":"2021-06-04T14:24:34","date_gmt":"2021-06-04T17:24:34","guid":{"rendered":"http:\/\/aluzerna.com.br\/?p=77978"},"modified":"2021-06-04T14:25:08","modified_gmt":"2021-06-04T17:25:08","slug":"la-batalla-comunicacional-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aluzerna.com.br\/?p=77978","title":{"rendered":"La Batalla Comunicacional (2)"},"content":{"rendered":"<h6><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/www.aluzerna.com.br\/2021\/04-06-2021b.jpg\" alt=\"\" width=\"675\" height=\"501\" \/><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">| &#8220;A Still Life of Fresh-Water Fish, with a Cat, a Bartmannkrug, a Barrel and a Small Fishing Net on a Table&#8221;\/Pieter Claesz |<\/span><\/h6>\n<p><span style=\"color: #00ff00;\">\u21c5<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong><em><span style=\"color: #000000; text-decoration: underline;\">Aprovechar las grietas del adversario<\/span><\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"color: #000000;\">Es el momento para reafirmar con la mayor fuerza posible, con convicci\u00f3n y ruido, la existencia y la necesidad de una izquierda<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"color: #000000;\">por Pedro Antonio Santander Medina<\/span><\/em><br \/>\n<em><span style=\"color: #000000;\"> [ especial para Dominio Cuba ]<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La batalla comunicacional que, en definitiva es una batalla cultural, no s\u00f3lo se define en los medios de comunicaci\u00f3n. Igualmente importante en esta lucha son los discursos que se vuelven leg\u00edtimos y hegem\u00f3nicos pues las fuerzas en pugna tambi\u00e9n se constituyen discursivamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El discurso ultraderechista ya est\u00e1 instalado. Emergi\u00f3 velozmente y se ha erigido en fuerza pol\u00edtica y discursiva en Europa, Estados Unidos y Am\u00e9rica Latina. T\u00f3picos que como el odio al diferente y el amor a las dictaduras parec\u00edan cosa del pasado hoy forman parte de programas de gobierno y candidaturas presidenciales. Discursos que hasta hace poco parec\u00edan inconcebibles hoy se extienden con fuerza y popularidad. Este despliegue de discursos que muchos cre\u00edan imposibles y que, de hecho, lo eran hasta hace poco, da cuenta de profundidades en la vida social que vale la pena tratar de comprender.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Tres hip\u00f3tesis al respecto:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>a)<\/em> Hay una disputa por la hegemon\u00eda dentro del bloque dominante. \u00c9sta responde a un reordenamiento de las correlaciones de fuerza al interior de dicho bloque. La tensi\u00f3n ocurre entre los defensores del neoliberalismo cl\u00e1sico-tecnocr\u00e1tico y del neoliberalismo de ultraderecha, y se expresa en los discursos de ambos bandos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>b)<\/em> El discurso ultraderechista se muestra efectivo para resolver (por ahora) las tensiones de clase que el mismo neoliberalismo ha creado globalmente al enriquecer a los m\u00e1s ricos como nunca en la historia. Asimismo, la discursividad neofascista ha sido eficiente para canalizar la extendida rabia social que ha sido creada por el propio neoliberalismo, lo que permite dirigir dicha ira contra otros y no contra el sistema. Esta eficiencia discursiva ha permitido generar conexi\u00f3n narrativa con sectores medios y populares, lo que da r\u00e9ditos electorales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>c)<\/em> La disputa al interior del campo dominante es una oportunidad para la izquierda de recobrar su identidad de clase, de articularse globalmente y de reconectar y repolitizar lo social. Para ello hay que aprovechar comunicacional y discursivamente la pugna intra-bloque.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Luego de unas cuatro d\u00e9cadas de implementaci\u00f3n global del neoliberalismo podemos distinguir tres corrientes discursivas que lo conforman y que se han ido estructurando con el tiempo: el neoliberalismo progresista, el neoliberalismo cl\u00e1sico-tecnocr\u00e1tico y el neoliberalismo de ultraderecha. Por supuesto, las tres tienen en com\u00fan una serie de cosas, la principal de ellas es que no cuestionan el rol central del mercado en el ordenamiento social. Su defensa de sociedades cuya instituci\u00f3n principal sea el mercado es esencial, un irreductible.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No obstante, hoy podemos ver ciertos l\u00edmites en la narrativa neoliberal, y en ese marco emergen diferencias y tensiones, cada vez m\u00e1s notorias, que dan cuenta de un disputa por la hegemon\u00eda al interior del bloque dominante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Al hablar de neoliberalismo progresista (denominaci\u00f3n acu\u00f1ada por Nancy Fraser) nos referimos a esa izquierda socialdem\u00f3crata que tras la ca\u00edda del Muro se hizo liberal y culturalista. La que levant\u00f3 el discurso de la \u201cTercera V\u00eda\u201d, del \u201ccapitalismo con rostro humano\u201d, mientras promov\u00eda las privatizaciones de empresas p\u00fablicas, la cooptaci\u00f3n de los movimientos sociales y la desmovilizaci\u00f3n de la militancia pol\u00edtica y sindical. Para seguir manteniendo cierto aire progre reemplazaron su identidad clasista y la cr\u00edtica estructural contra la sociedad capitalista por un discurso culturalista, identific\u00e1ndose en clave postmoderna con luchas de reconocimiento identitario, sintonizando as\u00ed con una minor\u00eda ilustrada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A este progresismo le ha venido bien apoyarse en este tipo de temas, as\u00ed mantuvieron cierta aura de izquierda sin tener que enfrentarse a las din\u00e1micas capitalistas, lo cual es siempre es m\u00e1s complicado. Plantar cara al poder tiene costos, y hay que tener valor para hacerlo. Su deriva\u00a0&#8211; como no pod\u00eda ser de otro modo\u00a0&#8211; ha sido la m\u00e1s pat\u00e9tica: se ha visto relegada cada vez m\u00e1s a la irrelevancia, tanto de sus partidos como de sus l\u00edderes, hablamos de tipos como Tony Blair, Gerhard Schr\u00f6der, Ricardo Lagos, Felipe Gonz\u00e1lez o Enrique Cardoso. Claro, como suele ocurrirle a la socialdemocracia, cuando abjura de su identidad clasista y reniega de un proyecto de sociedad distinto al capitalismo entra en un terreno en el cual va perder (y a perderse). En el contexto actual, eso signific\u00f3 hacerse d\u00e9bil frente a los neoliberales cl\u00e1sicos cuyos discursos se impusieron globalmente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Cuando hablamos del neoliberalismo cl\u00e1sico nos referimos a los herederos del Consenso de Washington, los hijos de Ronald Reagan, Margaret Thatcher y Francis Fukuyama. Esta discursividad pone en el centro la defensa del orden democr\u00e1tico-liberal y la difusi\u00f3n a escala mundial de los valores &#8220;democr\u00e1ticos&#8221; y &#8220;civilizadores&#8221;. Su performatividad discursiva tiene dimensiones globales gracias a la acci\u00f3n comunicacional de las corporaciones medi\u00e1ticas que posee; fundamentalmente dispositivos tradicionales como cine, diarios, televisi\u00f3n, radios y editoriales. Son \u00e9stos los medios a los que apuesta y los que usa pol\u00edticamente. Seg\u00fan su concepci\u00f3n, no podr\u00eda haber democracia sin capitalismo, consider\u00e1ndose ambos intr\u00ednsecamente inseparables. Su discurso es pseudo-cientificista, y en ese marco consideran sus ideas como t\u00e9cnicas y objetivas en base al saber de la ciencia matem\u00e1tica y econ\u00f3mica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En esa l\u00ednea, apoyados entusiastamente por los neoliberales progresistas, promovieron un individualismo hedonista y competitivo, y a trav\u00e9s de un discurso pol\u00edticamente correcto y de centro-centro, incentivaron la apat\u00eda pol\u00edtica de los sujetos, la despolitizaci\u00f3n de la sociedad y el descr\u00e9dito del eje pol\u00edtico izquierda-derecha. S\u00f3lo existir\u00eda un centro gravitacional: el centro. Esto porque de acuerdo a las tesis de Fukuyama se concibe la democracia liberal como el fin de la historia evolutiva de la humanidad y de los antiguos enfrentamientos ideol\u00f3gicos. Este discurso \u201cimposibilista\u201d y anti-ut\u00f3pico, que enfatiza la ausencia de alternativas v\u00e1lidas al neoliberalismo y califica como \u201cirracionalidad\u201d oponerse a los postulados del mercado, ha sido hasta ahora el hegem\u00f3nico y el que ha gobernado ampliamente en las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, sus postulados, su estilo y su comunicaci\u00f3n pol\u00edtica defendidos por dirigentes como Macri, Pi\u00f1era, Aznar, Santos, Merkel, Macron etc., son hoy puestos en tensi\u00f3n y cuestionados por l\u00edderes de ultraderecha como Le Pen, Jos\u00e9 Antonio Kast, Iv\u00e1n Duque, y, por supuesto, Trump y Bolsonaro, en el marco de una disputa por la hegemon\u00eda al interior del bloque dominante. No casualmente hemos escuchado recientemente a Madeliene Albright, ex Secretaria de Estado, advertir contra ese peligro del autoritarismo y calificarlo, sin tapujos, de \u201cfascismo\u201d. A su juicio, la democracia, en EE.UU. y en el mundo, est\u00e1 en peligro y los gobiernos libres \u201cest\u00e1n en franca recesi\u00f3n, en decadencia, en total retroceso, completamente asediados\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Efectivamente, el neoliberalismo de ultraderecha, de ser una excepci\u00f3n perif\u00e9rica ha pasado a ubicarse en la centralidad del tablero y ha est\u00e1 alterando los t\u00e9rminos discursivos del debate pol\u00edtico, tanto en su contenido, como en su forma. Hoy confronta al neoliberalismo cl\u00e1sico-tecnocr\u00e1tico en relaci\u00f3n con qu\u00e9 lenguaje usar en la comunicaci\u00f3n pol\u00edtica y con qu\u00e9 significados construir sentido com\u00fan. Lenguaje y sentido com\u00fan&#8230; las bases para la formaci\u00f3n del discurso dominante, por eso sostenemos que se trata de una disputa interna por la hegemon\u00eda, es decir, por el modo de direcci\u00f3n del bloque hist\u00f3rico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El neoliberalismo de ultraderecha levanta dicotom\u00edas con el discurso cl\u00e1sico-tecnocr\u00e1tico, tanto en el terreno econ\u00f3mico\u00a0&#8211; por ejemplo, desglobalizaci\u00f3n versus globalizaci\u00f3n\u00a0&#8211; como en el doctrinario\u00a0&#8211; liberalismo val\u00f3rico versus ideolog\u00eda de g\u00e9nero. En ese sentido, destaca la impugnaci\u00f3n que hace del \u201clenguaje pol\u00edticamente correcto\u201d, estilo que ha sido propio del neoliberalismo cl\u00e1sico. Hemos escuchado a sus m\u00e1ximos dirigentes como el mismo Trump decir \u201cno tengo tiempo para el lenguaje pol\u00edticamente correcto\u201d. Esta convicci\u00f3n la repiten l\u00edderes de ultraderecha en Europa, USA y Am\u00e9rica Latina, de manera coordinada, y bajo ese mantra no temen decir cosas que hasta hace poco eran consideradas tab\u00fa y que fundamentan su discurso clasista, racista y mis\u00f3geno, o sea, su discurso de odio. De este modo tensionan el estilo apol\u00edtico, neutral, as\u00e9ptico del discurso neoliberal cl\u00e1sico, estilo que responde a una visi\u00f3n fukuyamista que propugna el fin de todo antagonismos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ha sido pues el discurso de la ultraderecha el que ha posibilitado un retorno de los sustantivos fuertes (como ped\u00eda de Sousa Santos a la izquierda), frente a los d\u00e9biles que han sido propios de la usanza discursiva tecnocr\u00e1tica. Palabras como \u201cideolog\u00eda de g\u00e9nero\u201d, \u201cbasura marxista\u201d; \u201cadoctrinamiento ideol\u00f3gico\u201d, \u201climpieza\u201d, \u201clos buenos y los malos\u201d etc. pueblan este discurso. Parad\u00f3jica y dial\u00e9cticamente han facilitado un retorno de t\u00e9rminos que la teor\u00eda pol\u00edtica liberal-individualista quer\u00eda eliminar, pues, antag\u00f3nicamente, tambi\u00e9n se est\u00e1n revitalizado conceptos como \u201csupremacistas\u201d, \u201cfascismo\u201d, \u201cnazismo\u201d, \u201cideolog\u00eda del odio\u201d, \u201cextrema derecha\u201d, etc.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Una de las consecuencias del discurso pol\u00edticamente incorrecto y los sustantivos fuertes usados por la ultraderecha es que se ha vuelto a repolitizar el discurso p\u00fablico. A su vez, se ha revitalizado el sentido pol\u00edtico del eje izquierda\u00a0&#8211; derecha. De este modo, se est\u00e1 haciendo trizas un esfuerzo de 40 a\u00f1os de los neoliberales tecn\u00f3cratas (secundado por los progres) por destruir y diluir esas distinciones cl\u00e1sicas. Hablamos de d\u00e9cadas en que se fue construyendo un imaginario en el cual no hay ni izquierda ni derecha, todos ser\u00edan de centro. \u00bfAlguien puede a\u00fan sostener eso a la luz de Le Pen, Salvini, Bolsonaro o Trump? \u00bfAcaso hay alguna mejor categor\u00eda que \u201cultraderecha\u201d para referirlos? No la hay.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">De este modo, el neoliberalismo tras pasar por sus formas \u201cprogresistas\u201d y \u201ctecn\u00f3cratas\u201d, repone el v\u00ednculo con su origen autoritario y extremista: no olvidemos que su engendramiento es el Chile de Pinochet.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em><span style=\"color: #000000;\">La izquierda<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Si hay derecha y ultraderecha, es porque hay izquierda. Carecen de sentido los discursos que afirman que el eje derecha\u00a0&#8211; izquierda est\u00e1 obsoleto, si as\u00ed fuera, \u00bfc\u00f3mo clasificar a Bolsonaro o a Trump? Parad\u00f3jicamente, la ultraderecha con su discurso de odio y su disputa contra el centrismo radical tecnocr\u00e1tico abri\u00f3 un espacio discursivo a la izquierda, pues se ha cristalizado el mapa pol\u00edtico y objetivado las posiciones al interior del mismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Es, por lo tanto, el momento para reafirmar con la mayor fuerza posible, a trav\u00e9s de todos los canales, con convicci\u00f3n y ruido la existencia y la necesidad de una izquierda, como categor\u00eda y como realidad pol\u00edtica. Se acab\u00f3 el tiempo del discurso pol\u00edticamente correcto. Frente a la frustraci\u00f3n social que el neoliberalismo ha provocado, las explicaciones tecnocr\u00e1ticas, as\u00e9pticas, abstractas pierden performatividad. El discurso ha vuelto a politizarse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por ahora, el neoliberalismo encontr\u00f3 con el discurso extremista un m\u00e9todo para canalizar la rabia y tensi\u00f3n social, y evitar que dicha rabia se dirija al sistema que la causa. Pero al hacerlo ha debido asumir una posici\u00f3n anti-elite que, si bien le ha dado resultados electorales, objetivamente ha tambi\u00e9n reforzado el odio social hacia los ricos y ha politizado lo social.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El conflicto de clases est\u00e1 ah\u00ed y es inocultable. En este momento se presenta (a\u00fan) distorsionado y se aten\u00faa aglutinando sectores populares contra otros sectores populares en una infinita lista de odio. En ese marco, debemos observar que la extrema derecha habla cr\u00edticamente acerca de las consecuencias concretas de una globalizaci\u00f3n con pocos ganadores y muchos perdedores, mientras la izquierda se ha dedicado, sobre todo, a hablar abstractamente de las causas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No obstante, \u00e9ste puede ser nuevamente el momento para la izquierda si sabe conjugar discursivamente consecuencias y causas. Hay un hist\u00f3rico sentido de separaci\u00f3n de los pueblos frente a las clases dominantes que debe ser activado en una l\u00f3gica anti-capitalista. Amplios sectores del pueblo no est\u00e1n dispuestos a aceptar el clasismo, el racismo y el machismo, ese rechazo cohesiona y la re-politizaci\u00f3n de lo social abre espacios discursivos para poner lo estructural en el centro de la agenda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para ello decirse, reafirmarse y mostrarse de izquierda es hoy urgente. No olvidemos lo que Gramsci nos ense\u00f1a: si los sectores dominados no cuentan con una discursividad propia, construir\u00e1n su identidad a partir del discurso dominante. Ah\u00ed est\u00e1 hoy una de nuestras tareas en el marco de la batalla comunicacional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>{<\/strong> <em>Dominio Cuba<\/em> <strong>}<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #00ff00;\">\u2022<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #00ff00;\">\u2591\u2591\u2591\u2591\u2591\u2591\u2591\u2591\u2591\u2591\u2591\u2591<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| &#8220;A Still Life of Fresh-Water Fish, with a Cat, a Bartmannkrug, a Barrel and a Small Fishing Net on a Table&#8221;\/Pieter Claesz | \u21c5 Aprovechar las grietas del adversario Es el momento para reafirmar con la mayor fuerza posible, con convicci\u00f3n y ruido, la existencia y la necesidad de una izquierda por Pedro Antonio [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3258,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[115],"tags":[167],"class_list":["post-77978","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-redoble","tag-la-batalla-comunicacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/77978","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=77978"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/77978\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":79005,"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/77978\/revisions\/79005"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3258"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=77978"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=77978"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=77978"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}