{"id":6022,"date":"2016-05-04T13:25:42","date_gmt":"2016-05-04T17:25:42","guid":{"rendered":"http:\/\/aluzerna.com.br\/?p=6022"},"modified":"2016-05-04T13:25:42","modified_gmt":"2016-05-04T17:25:42","slug":"y-que-todo-viejo-es-el-futuro-de-algun-joven","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aluzerna.com.br\/?p=6022","title":{"rendered":"Y que todo viejo es el futuro de alg\u00fan joven&#8230;"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-6281\" src=\"http:\/\/aluzerna.com.br\/wp-content\/uploads\/04-05-2016b.jpg\" alt=\"04-05-2016b\" width=\"372\" height=\"560\" srcset=\"https:\/\/aluzerna.com.br\/wp-content\/uploads\/04-05-2016b.jpg 372w, https:\/\/aluzerna.com.br\/wp-content\/uploads\/04-05-2016b-199x300.jpg 199w\" sizes=\"auto, (max-width: 372px) 100vw, 372px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>La fiesta de la crueldad<\/strong><\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>por Claudia Rafael<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La crueldad constituye en alto grado la gran alegr\u00eda festiva de la humanidad m\u00e1s antigua. Sin crueldad no hay fiesta, escrib\u00eda Nietzche en &#8216;La genealog\u00eda de la moral&#8217;. Esa crueldad festiva es el sello que un grupo de j\u00f3venes le asest\u00f3 en el cuerpo a Guillermo Soto. Definen los diarios rosarinos que Soto era indigente. Que viv\u00eda en la calle y se tapaba con cartones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Se llamaba Soto como Antonio Soto Canalejo, \u201cel Gallego\u201d, el anarcosindicalista que lider\u00f3 las huelgas rurales en la Patagonia de los a\u00f1os 20. Aquel que tuvo el rostro y la voz de Luis Brandoni en la pel\u00edcula de Olivera. Aunque Guillermo Soto no era anarquista ni ten\u00eda pretensiones sindicales. Jam\u00e1s hubiera podido gritar en la estancia santacruce\u00f1a La Anita que yo no soy carne para tirar a los perros, no me rindo, como s\u00ed hizo \u201cel Gallego\u201d un 20 de diciembre, el de 1921.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A sus 60, Guillermo Soto s\u00f3lo se sab\u00eda arrinconar en el pasaje 512 al 6400 del barrio Las Flores de Rosario. Y aquella noche dorm\u00eda cobijado por sus cartones, alg\u00fan trozo de tela harapienta, tal vez un par de p\u00e1ginas de diarios que ya no serv\u00edan para envolver m\u00e1s que miserias y dolor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Cuentan las cr\u00f3nicas period\u00edsticas que lo prendieron fuego un d\u00eda cualquiera de alcohol y drogas a las 4 de la ma\u00f1ana. Que le quemaron el cuerpo en un 70 por ciento. Que muri\u00f3 un par de d\u00edas despu\u00e9s. Y ese hueco que era suyo por la prepotencia del cart\u00f3n, qued\u00f3 seguramente oscuro y manchado para siempre. Aunque el para siempre en los m\u00e1rgenes pueda durar apenas dos d\u00edas, una semana, alguna quincena. No mucho m\u00e1s. Seguramente despu\u00e9s le deste\u00f1ir\u00e1n la oscuridad otras angustias. Los pesos de otras historias tan crueles como las de Soto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ver sufrir produce bienestar, dec\u00eda Nietzche. Mientras que Freud, jugando sobre el concepto de la culpa, tambi\u00e9n hablaba de la inclinaci\u00f3n innata del ser humano al mal, a la agresi\u00f3n, a la destrucci\u00f3n y, con ellas, tambi\u00e9n a la crueldad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Guillermo Soto fue el Isidoro Vidal del Diario de la Guerra del Cerdo, de Bioy Casares. Fue el viejo que ya no debe existir, simplemente porque genera odio, repugnancia. Porque merece la muerte y el fuego todo lo sana, pens\u00f3 el grupo de rosarinos que arremeti\u00f3 contra Soto, que no era anarquista, que ya ni siquiera era. Los chicos matan por odio contra el viejo que van a ser, escribi\u00f3 Bioy. Y que todo viejo es el futuro de alg\u00fan joven. \u00a1De ellos mismos, tal vez! \u2026 matar a un viejo equivale a suicidarse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Soto fue para los incendiarios la gran alegr\u00eda festiva de la condici\u00f3n humana. El cuerpo sobre el que hab\u00eda que depositar la rabia y el desgarro del no futuro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como no hay luz del otro lado del tunel, hab\u00eda que encender todas las mechas necesarias para mitigar el dolor y por eso quiz\u00e1s prendieron fuego a Soto y lo asesinaron. Tal vez danzaron un baile de perversidad a su alrededor. A lo mejor rieron. Vieron en ese acto supremo de la crueldad de la condici\u00f3n humana el momento sublime en el que apagaron un futuro temible. Un futuro que los expuls\u00f3 hace demasiado tiempo, exili\u00e1ndoles la ternura de un zarpazo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Soto muri\u00f3 carcomido por las llamas. Pero hay adem\u00e1s, otra perspectiva de enorme angustia para la condici\u00f3n humana: lo cruel suele aparecer oculto bajo un manto de naturalizaci\u00f3n. No hay una humanidad que llore a Guillermo Soto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>{<\/strong> <em>Agencia Pelota de Trapo<\/em> <strong>}<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La fiesta de la crueldad por Claudia Rafael La crueldad constituye en alto grado la gran alegr\u00eda festiva de la humanidad m\u00e1s antigua. Sin crueldad no hay fiesta, escrib\u00eda Nietzche en &#8216;La genealog\u00eda de la moral&#8217;. Esa crueldad festiva es el sello que un grupo de j\u00f3venes le asest\u00f3 en el cuerpo a Guillermo Soto. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3258,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[115],"tags":[],"class_list":["post-6022","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-redoble"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6022","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6022"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6022\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6283,"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6022\/revisions\/6283"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3258"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6022"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6022"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6022"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}