{"id":4892,"date":"2016-03-11T23:38:56","date_gmt":"2016-03-12T03:38:56","guid":{"rendered":"http:\/\/aluzerna.com.br\/?p=4892"},"modified":"2016-03-12T02:31:43","modified_gmt":"2016-03-12T06:31:43","slug":"el-honor-perdido-del-trabajo-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aluzerna.com.br\/?p=4892","title":{"rendered":"El honor perdido del trabajo (I)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-4893\" src=\"http:\/\/aluzerna.com.br\/wp-content\/uploads\/11-03-2016e.gif\" alt=\"11-03-2016e\" width=\"56\" height=\"53\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #000000;\"><em><strong>La ontolog\u00eda del trabajo<\/strong><\/em><\/span><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\"><em>Cada decisi\u00f3n cuantitativa sobre el empleo de fuerzas productivas tiene que ser al mismo tiempo una decisi\u00f3n cualitativa sobre su valor de uso<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>por Robert Kurz<br \/>\n[http:\/\/grupokrisis2003.blogspot.com.es]<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No es posible socialismo alguno en los horizontes de la ontolog\u00eda del trabajo, o sea que la forma de mercanc\u00eda de la reproducci\u00f3n social s\u00f3lo puede ser superada juntamente con el \u201ctrabajo\u201d. Sin embargo, ello es impensable tanto para la concepci\u00f3n del socialismo t\u00edpica del viejo movimiento obrero como para su antagonista burgu\u00e9s. Incluso en Marx esta cuesti\u00f3n no est\u00e1 a\u00fan completamente resuelta, queda en la ambig\u00fcedad. Por un lado, \u00e9ste afirma (sobre todo en los escritos de juventud) la necesidad de una superaci\u00f3n del \u201ctrabajo\u201d, pero por otro desarrolla en muchos pasajes una ontolog\u00eda de este mismo trabajo. Se podr\u00eda tratar, por tanto, s\u00f3lo de la superaci\u00f3n de las formas hist\u00f3rico-sociales siempre diversas que asumi\u00f3 el \u201ctrabajo\u201d, y no de su existencia presupuesta como eterna.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta contradicci\u00f3n se explica a partir de las condiciones de desarrollo todav\u00eda insuficientes del proceso capitalista de socializaci\u00f3n y cientifizaci\u00f3n. El contenido del socialismo no puede ser \u201cliberar el trabajo\u201d, sino \u00fanica y exclusivamente \u201cliberar del trabajo\u201d. Conviene aclarar desde luego que no se trata de la forma de la actividad humana tout court, o del \u201cproceso de metabolismo con la naturaleza\u201d, sino siempre y s\u00f3lo del \u201ctrabajo abstracto\u201d encarnado en la forma del valor o de la mercanc\u00eda, del \u201cgasto de fuerza de trabajo humana\u201d como fin en s\u00ed mismo bajo las condiciones materiales establecidas por la competencia de los sujetos en el mercado. Es importante explicar mejor tal identidad entre el concepto de trabajo en general y el trabajo abstracto en la forma de mercanc\u00eda, identidad \u00e9sta que hace imposible una superaci\u00f3n de la mercanc\u00eda y del dinero en el interior de la ontolog\u00eda del trabajo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>A]<\/em> El \u201ctrabajo\u201d como categor\u00eda real incluye ya el \u201cno-trabajo\u201d, o sea, \u201cesferas\u201d m\u00e1s all\u00e1 del \u201ctrabajo\u201d y \u201c\u00e1mbitos\u201d sociales separados del proceso del trabajo. El \u201ctrabajo\u201d que se manifiesta como separado del \u201ctiempo libre\u201d, de la \u201cpol\u00edtica\u201d, del \u201carte\u201d, de la \u201ccultura\u201d, etc., es ya siempre trabajo abstracto. S\u00f3lo la relaci\u00f3n capitalista como forma desarrollada del valor produjo en su pureza esta separaci\u00f3n real entre el \u201ctrabajo\u201d y los otros momentos del proceso de reproducci\u00f3n social. En el pasado, esta separaci\u00f3n exist\u00eda s\u00f3lo de manera embrionaria en el divorcio entre los \u201cproductores inmediatos\u201d y las clases exentas del proceso del trabajo que se apropiaban del plus-producto material. En las sociedades primitivas preclasistas, por el contrario, se encuentra a\u00fan la totalidad inmediata del proceso reproductivo <strong>[<span style=\"color: #ff0000;\">1<\/span>]<\/strong> en el que no hay ni \u201ctrabajo\u201d, ni \u201ctiempo libre\u201d, ni \u201ccultura\u201d, etc., como esferas particulares. Y esta identidad inmediata del proceso de la vida en todos sus momentos se perpet\u00faa en el interior del proceso de reproducci\u00f3n de los productores inmediatos en las formaciones precapitalistas, hasta el umbral de la industrializaci\u00f3n y de la divisi\u00f3n capitalista del trabajo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Est\u00e1 claro que la separaci\u00f3n del \u201ctrabajo\u201d del resto del proceso de la vida no puede ser suprimida volviendo hacia atr\u00e1s, como quer\u00eda en \u00faltima instancia la cr\u00edtica moderna de las fuerzas productivas inspirada en la filosof\u00eda de la vida. La unidad entre trabajo productivo, praxis de la vida y cultura, de la manera como se expresaba por ejemplo en los cantos de los navegantes del Volga, dif\u00edcilmente podr\u00eda ser recomendada para solucionar las contradicciones de la socializaci\u00f3n abstracta en su nivel actual. Cualquier \u201creconstrucci\u00f3n\u201d seudo-concreta y seudo-inmediata de esa unidad tiene que acabar en la idealizaci\u00f3n reaccionaria de una pobreza de necesidades y de un estado de sufrimiento que el nivel de civilizaci\u00f3n hoy alcanzado torna efectivamente inimaginable.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En la unidad total de la praxis de la vida que \u201ca\u00fan\u201d exist\u00eda en las sociedades precapitalistas, el trabajo no era todav\u00eda abstracto como esfera separada por el simple hecho de ocupar, como proceso de metabolismo en buena parte inmediato con la naturaleza, casi todo el espacio activo de la vida. Los momentos culturales o \u201cpol\u00edticos\u201d son meros ap\u00e9ndices de un proceso de reproducci\u00f3n inmediato que lo abarca todo, no en sentido \u201cfuncionalista\u201d, sino como parte de una unidad tosca, indiferenciada y no mediada, que se puede decir \u201corg\u00e1nica\u201d s\u00f3lo si quisi\u00e9ramos resaltar cu\u00e1nto se apega a\u00fan a la naturaleza. El car\u00e1cter concreto del trabajo precapitalista consiste precisamente en el trabajo como totalidad que abarca la praxis unitaria de la vida. Donde el trabajo es a\u00fan total en ese sentido, su concepto no puede ser formulado todav\u00eda por falta de diferenciaci\u00f3n, y s\u00f3lo como trabajo total que abarca y colma toda la praxis de la vida puede ser a\u00fan no-abstracto, en el sentido de no ser una esfera separada del gasto de la fuerza de trabajo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El desprecio del trabajo por parte de las \u201cclases dominantes\u201d precapitalistas tambi\u00e9n represent\u00f3 por eso un enorme progreso, pues s\u00f3lo la exenci\u00f3n de una minor\u00eda en relaci\u00f3n con el trabajo total en el proceso de la vida que abarca todo pudo crear una distancia respecto a la naturaleza y preparar un grado superior en el metabolismo (una correlaci\u00f3n que escapa naturalmente a la conciencia de los implicados). El ocio de los antiguos \u201cdominantes\u201d (a\u00fan sometidos en la praxis de la vida a fetiches naturales como por ejemplo el parentesco de sangre) era al fin de cuentas mucho m\u00e1s \u201cproductivo\u201d que todo el \u201chonesto trabajo productivo\u201d de la historia universal. La ciencia naci\u00f3 en la antig\u00fcedad, y no del \u201ctrabajo\u201d, sino del \u201cocio\u201d, del distanciamiento de la cruda unidad del proceso de la vida. As\u00ed se puede entender que la emancipaci\u00f3n de la humanidad ten\u00eda que pasar por el trabajo abstracto y que la separaci\u00f3n del trabajo de la totalidad del proceso de la vida fue necesaria para poder reconstruir su unidad en un plano superior de riqueza de necesidades. De hecho, por m\u00e1s parad\u00f3jico que pueda parecer a primera vista, s\u00f3lo la separaci\u00f3n entre el \u201ctrabajo\u201d y la unidad originaria del proceso de la vida como un todo, considerada \u201cbuena\u201d y \u201cdeseable\u201d, cre\u00f3 un \u201cocio\u201d limitado tambi\u00e9n para la masa de los \u201cproductores inmediatos\u201d. S\u00f3lo el trabajo abstracto produjo un tiempo efectivamente libre, o sea, un tiempo disponible para las masas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La referencia, muchas veces repetida por los cr\u00edticos del desarrollo, al supuesto \u201ctiempo libre\u201d de los productores inmediatos precapitalistas acaba confundiendo la simple suspensi\u00f3n de la praxis de la vida o el \u201ctiempo vac\u00edo\u201d dentro de un proceso reproductivo elemental y pobre de necesidades con el tiempo \u201clibre\u201d activo de la propia praxis de la vida, que s\u00f3lo puede surgir a partir de la distancia con relaci\u00f3n al proceso de metabolismo inmediato con la naturaleza. S\u00f3lo el trabajo abstracto, que hace de la reproducci\u00f3n inmediata una esfera separada, puede generalizar gradualmente esa distancia. El navegante del Volga, en su tiempo libre o vac\u00edo, pod\u00eda en la mejor de las hip\u00f3tesis repetir su obtusa cantilena del trabajo, mientras que a la \u201cm\u00e1scara de car\u00e1cter\u201d del trabajo abstracto se le abre cada vez m\u00e1s todo un universo de posibilidades en el tiempo libre a su disposici\u00f3n, aunque naturalmente el acceso a este universo permanezca deformado por la indiferencia abstracta propia del mundo de las mercanc\u00edas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No se trata por tanto de \u201creconstruir\u201d hacia atr\u00e1s la unidad del proceso de la vida, por medio de la disoluci\u00f3n del trabajo abstracto, sino, por el contrario, de concebir el trabajo abstracto como un trampol\u00edn hacia un estadio superior de la praxis de la vida, trampol\u00edn hoy innecesario por in\u00fatil. No se trata por tanto de anular la capacidad conquistada de distanciamiento de la naturaleza, sino m\u00e1s bien de liberarla de las miserables muletas del trabajo abstracto. La superaci\u00f3n del trabajo abstracto no es posible, en consecuencia, sobre la base del trabajo productivo, sino sobre la base del \u201cocio productivo\u201d. S\u00f3lo desde este punto de vista se hace claro el discurso de Marx sobre \u201cel desarrollo de las fuerzas productivas\u201d como presupuesto de una revoluci\u00f3n socialista que el capitalismo crea inconscientemente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta l\u00f3gica de superaci\u00f3n del trabajo abstracto es incompatible con el concepto de socialismo del viejo movimiento obrero. \u00c9ste s\u00f3lo pod\u00eda imaginar la extensi\u00f3n del \u201ctiempo libre\u201d sobre la base del \u201ctrabajo\u201d. El trabajo aparec\u00eda como aquello que es aut\u00e9ntico, y el tiempo libre como lo que es derivado, inaut\u00e9ntico. En la lucha para reducir la \u201cjornada normal de trabajo\u201d, se conquist\u00f3 y se extendi\u00f3 de hecho el tiempo libre disponible para las masas, aunque con el \u00e9nfasis puesto en la abstracta \u201cjornada de trabajo normal\u201d como centro indiscutible de la praxis de la vida y como sentido de la vida. De la misma manera que el socialismo \u201cpol\u00edtico\u201d deb\u00eda ser el \u201cpoder de los obreros\u201d y fundarse \u201cecon\u00f3micamente\u201d en el \u201ctrabajo\u201d, as\u00ed tambi\u00e9n le cab\u00eda a \u00e9ste, culturalmente, generalizar una \u201ccultura obrera\u201d, cuyas monstruosidades \u201crealistas\u201d y monumentales glorificaciones kitsch del \u201cgasto de fuerza de trabajo\u201d figuran de modo casi id\u00e9ntico en el fascismo alem\u00e1n y en socialismo \u201cen construcci\u00f3n\u201d de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. \u201cEl trabajo libera\u201d <strong>[2]<\/strong> era tambi\u00e9n la palabra de orden, en cierto modo secreta, del movimiento obrero socialista. La unidad cultural de la praxis de la vida no pod\u00eda ser restaurada sobre esta base, a no ser como propaganda enga\u00f1osa. Incluso cuando tal unidad fue formulada de hecho como objetivo, implicaba m\u00e1s bien un retroceso reaccionario de la capacidad social de distanciarse del proceso productivo inmediato. Deb\u00eda tratarse siempre, por tanto, de una unidad bajo la primac\u00eda del \u201ctrabajo\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cApartaos los ociosos\u201d: en esta estrofa de la \u201cInternacional\u201d no se expresa solamente un equ\u00edvoco elemental sobre el car\u00e1cter de la relaci\u00f3n social abstracta del \u201cvalor\u201d, que aparece reducida aqu\u00ed a un acto subjetivo de los \u201cexplotadores\u201d, sino tambi\u00e9n un gesto de amenaza del \u201ctrabajo normal\u201d contra la perspectiva del \u201cocio productivo\u201d. Sin conciencia de ello, el movimiento obrero se declara aqu\u00ed a favor del principio capitalista abstracto del \u201ctrabajo\u201d y contra la liberaci\u00f3n del tiempo social disponible de la tiran\u00eda del trabajo, que a\u00fan se encontraba hist\u00f3ricamente en ascenso. Todo esto se torna todav\u00eda m\u00e1s tangible en la desconfianza y en las campa\u00f1as francamente demag\u00f3gicas contra los \u201cintelectuales\u201d, a las cuales, a pesar de algunas declaraciones ocasionales en contrario, no quedaron inmunes ni siquiera las mejores cabezas del viejo movimiento obrero. En esta animosidad latente o manifiesta contra los intelectuales, que una vez m\u00e1s es id\u00e9ntica, hasta en las formulaciones, a las posiciones del fascismo, no se reflejaban s\u00f3lo las experiencias con los \u201cintelectuales burgueses\u201d en el contexto de sus funciones capitalistas, sino tambi\u00e9n el repudio a una existencia social casi \u201cindefinible\u201d fuera de la atm\u00f3sfera familiar del trabajo productivo inmediato.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Toda la historia del viejo movimiento obrero\u00a0&#8211; desde los comienzos de la socialdemocracia, pasando por el extremismo de izquierda de la primera posguerra, hasta la \u201crevoluci\u00f3n cultural\u201d china\u00a0&#8211; est\u00e1 como atravesada por un hilo conductor que reclama de los intelectuales, artistas, etc., la renuncia a sus pretensiones en lo referente a los contenidos y a los modos de vida, con el fin de que se sometan preferentemente al trabajo abstracto, a la glorificaci\u00f3n del proceso productivo repetitivo y al horizonte espiritual de las \u201cm\u00e1scaras de car\u00e1cter\u201d del capital variable. Este socialismo no patrocinaba la superaci\u00f3n de la existencia obrera, sino su generalizaci\u00f3n coercitiva: o se conservaba inconsciente la separaci\u00f3n entre el \u201ctrabajo\u201d y el proceso de la vida como un todo, en cuanto principio capitalista del trabajo abstracto, o la superaci\u00f3n de esta separaci\u00f3n s\u00f3lo pod\u00eda concebirse como dictadura r\u00edgida del \u201ctrabajo\u201d y de sus funcionarios sobre toda pretensi\u00f3n cultural disidente y sobre toda concepci\u00f3n de la vida, de las necesidades o del conocimiento que \u201csobrepasase\u201d sus fronteras. El viejo movimiento obrero se mostr\u00f3 no como adversario del trabajo abstracto, sino como fuerza hist\u00f3rica capaz de imponerlo, present\u00e1ndose encima con el nombre de \u201csocialista\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por un lado, la cultura burguesa de las \u201cesferas separadas\u201d pod\u00eda as\u00ed ser realizada: el \u201ctrabajador normal\u201d, que en su \u201ctiempo libre\u201d era empujado a los museos y arrastrado ante obras de arte por funcionarios bienintencionados, era la vergonzosa caricatura del \u201chombre total\u201d, fruto de las cabezas cuadradas del marxismo oficial de partido. Por otro lado, la oposici\u00f3n a tales horrores ideol\u00f3gicos de la sociedad de trabajo socialista degeneraba en un hedonismo bohemio y vac\u00edo, que tend\u00eda a imaginarse la manifestaci\u00f3n de una voluntad \u201csocialista\u201d abstractamente libre (que naturalmente tambi\u00e9n puede ser descifrada como emanaci\u00f3n del fetiche abstracto del \u201cvalor\u201d) como una especie de existencia de vagabundo, empu\u00f1ando una botella de alguna bebida a orillas del mar. La superaci\u00f3n socialista de la producci\u00f3n de mercanc\u00edas no puede realizarse ni como encarnaci\u00f3n y realizaci\u00f3n del trabajo abstracto \u201cen inter\u00e9s de los obreros\u201d, ni como imagen invertida vac\u00eda de un hedonismo abstracto, tambi\u00e9n \u00e9l impregnado completamente todav\u00eda por el trabajo abstracto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La perspectiva del \u201cocio productivo\u201d como referencia positiva de la riqueza de necesidades hoy alcanzada, la ruptura del envoltorio del \u201ctrabajo\u201d abstracto y por tanto la reunificaci\u00f3n de las \u201cesferas\u201d o \u201c\u00e1mbitos\u201d del proceso de la vida social separados por el orden burgu\u00e9s son imposibles dentro del \u201ctrabajo\u201d, y s\u00f3lo posibles m\u00e1s all\u00e1 de \u00e9l. Este \u201cm\u00e1s all\u00e1\u201d, puesto en el orden del d\u00eda por el desarrollo actual de las fuerzas productivas, sobre todo por los nuevos potenciales de automatizaci\u00f3n, no es sin embargo un \u201creino de la libertad\u201d en el sentido de un \u201cm\u00e1s all\u00e1\u201d meramente l\u00fadico e infantil del proceso de metabolismo con el conjunto de la naturaleza; este proceso de metabolismo puede reposar hoy sobre cada vez menos trabajo productivo humano, que, como tal, y por tanto como trabajo abstracto, como esfera separada del mero gasto de la fuerza de trabajo, se est\u00e1 revelando completamente obsoleto. El \u201creino de la libertad\u201d se inicia ya en el interior del proceso de metabolismo con la naturaleza, en la medida en que \u00e9ste ya no puede ser definido como \u201ctrabajo\u201d. Este reino comienza por eso inmediatamente en el contexto de una revoluci\u00f3n socialista contra el trabajo abstracto, como resultado del desarrollo capitalista de las fuerzas productivas, y no como resultado, aplazado para un futuro distante e indeterminado, de un socialismo que todav\u00eda es parte de la sociedad del trabajo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Juntamente con el \u201ctrabajo\u201d ser\u00e1 superado necesaria y l\u00f3gicamente el \u201ctiempo libre\u201d; ya no en el sentido de un \u201cregreso\u201d reaccionario y represivo de la cultura al continuum de la ontolog\u00eda del trabajo, sino, por el contrario, como fin de la prehistoria, en el sentido de una ruptura definitiva del hasta ahora continuum del proceso hist\u00f3rico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>B]<\/em> El \u201ctrabajo\u201d como categor\u00eda real no s\u00f3lo incluye la separaci\u00f3n del \u201cno-trabajo\u201d y la descomposici\u00f3n del proceso social de reproducci\u00f3n en \u201cesferas\u201d o \u201c\u00e1mbitos\u201d separados, sino que a trav\u00e9s de esta misma separaci\u00f3n el trabajo est\u00e1 esencialmente determinado como fin en s\u00ed mismo. Es justamente este car\u00e1cter del trabajo como fin en s\u00ed mismo el que fue definido hasta ahora de forma insuficiente en la teor\u00eda, pues el propio marxismo del movimiento obrero forma parte del ascenso hist\u00f3rico de ese fin en s\u00ed mismo y permanece como su reflejo te\u00f3rico. S\u00f3lo cuando se comprende que el trabajo abstracto es gasto de trabajo como fin en s\u00ed mismo se puede descifrar la tautolog\u00eda social en \u00e9l impl\u00edcita.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Trabajo abstracto o gasto de fuerza de trabajo como fin en s\u00ed mismo es un proceso tautol\u00f3gico cerrado en s\u00ed: lo que este trabajo \u201cproduce\u201d es nuevamente \u201ctrabajo\u201d. El hecho de que el trabajo produzca de nuevo trabajo s\u00f3lo no aparece como el absurdo que es porque la diferencia de la forma del trabajo en sus diversos estadios de agregaci\u00f3n social encubre esa realidad para la conciencia acr\u00edtica y diariamente enredada en el trabajo abstracto. El trabajo abstracto es el fetichismo del trabajo como tautol\u00f3gico fin en s\u00ed mismo; sin embargo, el trabajo se produce a s\u00ed mismo en forma diferente: el trabajo vivo produce trabajo muerto o \u201cvalor\u201d. Este \u201cvalor\u201d no es m\u00e1s que la inconsciente \u201cforma de representaci\u00f3n\u201d social del trabajo muerto o pasado \u201cen los\u201d productos, que por tanto no \u201cson\u201d socialmente bienes de uso sensibles y materiales, sino \u201cconcreciones espectrales de trabajo\u201d sin vida (Marx).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El trabajo abstracto se reproduce tautol\u00f3gicamente, pero en la forma social ficticia del \u201ctrabajo cristalizado\u201d como \u201cvalor\u201d que, en su forma consumada, aparece como dinero, esto es, como \u201cencarnaci\u00f3n del trabajo abstracto\u201d (Marx). La conciencia entrampada en el fetiche del trabajo o del valor no ve ya una tautolog\u00eda en el hecho de que el \u201ctrabajo\u201d \u201cgenere\u201d una cosa llamada \u201cdinero\u201d, pues s\u00f3lo puede percibir el dinero como lo \u201cotro\u201d del trabajo en su cruda cosificaci\u00f3n objetivada, como el \u201cproducto del trabajo\u201d social en el que s\u00f3lo encuentran expresi\u00f3n los valores de uso concretos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para el viejo movimiento obrero, completamente prisionero de esta forma social, el conjunto de tales correlaciones y por tanto la determinaci\u00f3n de la esencia del trabajo abstracto ten\u00edan que mantenerse como un enigma; preso del trabajo abstracto como fin en s\u00ed mismo, el pensamiento del movimiento obrero no pod\u00eda ir m\u00e1s all\u00e1 del dinero como superficie de esta correlaci\u00f3n de forma. Restaba toda una serie de equ\u00edvocos elementales sobre la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica que puede ser resumida as\u00ed: la relaci\u00f3n productiva del trabajo abstracto o del capital le\u00edda a trav\u00e9s de las lentes de las relaciones de clase y de apropiaci\u00f3n precapitalistas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Estos equ\u00edvocos tienen su ra\u00edz l\u00f3gica en la separaci\u00f3n de la categor\u00eda de la \u201cplusval\u00eda\u201d de la categor\u00eda incomprendida del trabajo abstracto. El proceso tautol\u00f3gico del trabajo abstracto tiene \u201csentido\u201d s\u00f3lo en la medida en que el gasto de la fuerza de trabajo como fin en s\u00ed mismo no se reproduzca en un nivel siempre igual (pues entonces realmente se tratar\u00eda s\u00f3lo de un absurdo insostenible), sino que, al contrario, se perpet\u00fae como \u201creproducci\u00f3n ampliada\u201d a escala cada vez mayor. El mecanismo interno de esta reproducci\u00f3n constantemente ampliada es justamente la \u201cplusval\u00eda\u201d, esto es, el hecho de que la fuerza de trabajo viva, tautol\u00f3gicamente utilizada como fin en s\u00ed mismo, pueda llevar a \u201crepresentar\u201d \u201cm\u00e1s trabajo\u201d en forma muerta y \u201ccristalizada\u201d de lo que ella misma \u201ccost\u00f3\u201d en esa forma. En el plano cualitativo, la tautolog\u00eda del proceso del trabajo abstracto se expresa como el absurdo de que el trabajo no produce m\u00e1s que \u201ctrabajo\u201d en una forma diferente y fetichizada; en el plano cuantitativo, sin embargo, ocurre una alteraci\u00f3n en la medida en que el trabajo vivo produce una masa de \u201ctrabajo\u201d muerto y representado en objetos, masa \u00e9sta siempre creciente en relaci\u00f3n con la simple reproducci\u00f3n propia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El \u201csentido\u201d hist\u00f3rico (considerado a posteriori) no proviene de esta acumulaci\u00f3n puramente cuantitativa y continuamente ampliada de trabajo muerto y fetichizado en la forma abstracta del \u201cvalor\u201d; m\u00e1s bien, tal sentido se encuentra, indirectamente, en lo que esta acumulaci\u00f3n \u201ccomporta\u201d, de forma ciega e inconsciente, en t\u00e9rminos de desarrollo material de las fuerzas productivas y de cientifizaci\u00f3n del proceso social reproductivo. Es justamente este proceso ciego de ampliaci\u00f3n gradual y din\u00e1mica de todas las posibilidades humanas el que corresponde mejor a la expresi\u00f3n hegeliana \u201castucia de la raz\u00f3n\u201d. Pues en los r\u00edgidos y tradicionales modos de producci\u00f3n precapitalistas, basados en la pobreza de necesidades de la masa de los \u201cproductores inmediatos\u201d, no pod\u00eda haber ning\u00fan motivo consciente para el desarrollo de las fuerzas productivas como tales. La motivaci\u00f3n fetichista de la \u201cplusval\u00eda\u201d y la transformaci\u00f3n del trabajo en un fin en s\u00ed mismo eran necesarios para poner en movimiento aquel proceso transitorio, a partir del cual todas las relaciones restringidas, pobres, tradicionales y naturales se volatilizan \u201cinvoluntariamente\u201d y son superadas. El primer gran momento de emancipaci\u00f3n de la prehistoria humana, que coincide con la \u00e9poca burguesa, s\u00f3lo pudo ver la luz como un conjunto de efectos colaterales \u201cno intencionales\u201d a trav\u00e9s de la autonomizaci\u00f3n de la motivaci\u00f3n del dinero, en s\u00ed bastante s\u00f3rdida. Es por ello por lo que la \u201cplusval\u00eda\u201d constituy\u00f3 un principio progresivo y propulsor, dentro del envoltorio fetichista del tautol\u00f3gico trabajo abstracto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La referencia del viejo movimiento obrero a esta circunstancia es extra\u00f1amente ambigua. En la medida en que \u00e9l mismo formaba parte del proceso de trabajo abstracto, tambi\u00e9n ten\u00eda que convertirse en su precursor y representar un supuesto concepto alternativo de \u201ctrabajo\u201d en el interior de su fin en s\u00ed mismo. Sin embargo, en la medida en que el movimiento obrero intent\u00f3 dar a esa alternativa\u00a0&#8211; cuyo verdadero objetivo \u201csecreto\u201d era desarrollar el trabajo abstracto\u00a0&#8211; una coloraci\u00f3n socialista o comunista trascendente en el interior de la ontolog\u00eda del \u201ctrabajo\u201d, cay\u00f3 siempre en un abierto reaccionarismo. El eje de esta ambig\u00fcedad lo constituye el concepto de \u201cplusval\u00eda\u201d, del modo en que fue entendido por el movimiento obrero: no como principio fetichista y tautol\u00f3gico del \u201ctrabajo\u201d, sino como subjetividad \u201cexplotadora\u201d del \u201ccapitalista\u201d, o sea, completamente dentro del horizonte del fetichismo jur\u00eddico burgu\u00e9s. El capitalista no era concebido como un funcionario o t\u00edtere de la ciega relaci\u00f3n social, sino como un sujeto negativo de esa relaci\u00f3n, al que se opone el sujeto antit\u00e9tico del \u201ctrabajo\u201d, como representante de la eterna ontolog\u00eda del trabajo <strong>[<span style=\"color: #ff0000;\">3<\/span>]<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">De este modo, entretanto, se pierde tambi\u00e9n el concepto de propiedad privada. Si las formas de propiedad precapitalistas est\u00e1n ligadas a fetiches naturales (propiedad agraria y parentesco de sangre), la propiedad privada es el fetiche social del \u201cvalor\u201d, desvinculado de los fetiches naturales. En la forma desarrollada, o sea, como \u201cplusval\u00eda\u201d, la propiedad privada es solamente el concepto jur\u00eddico-fetichista de la relaci\u00f3n tautol\u00f3gica y autorreferencial del \u201ctrabajo\u201d. No existe la menor diferencia si el portador institucional de esta relaci\u00f3n se llama Juan P\u00e9rez, Sociedad a Partes Iguales, Sociedad An\u00f3nima, Comisi\u00f3n de Salud P\u00fablica, Estado Socialista de los Trabajadores o Comit\u00e9 Central. Mientras la relaci\u00f3n social siga dominada por el tautol\u00f3gico fin en s\u00ed mismo del trabajo abstracto, persistir\u00e1 tambi\u00e9n una relaci\u00f3n de propiedad privada, y todos sus portadores se encontrar\u00e1n en un estado de particularidad abstracta, que tiene que generar como su polo funcional opuesto la universalidad del Estado (como un aparato \u201cajeno\u201d a la sociedad). O, dicho en t\u00e9rminos \u201cpr\u00e1cticos\u201d: los miembros de la sociedad, como entes abstractamente privados, establecen relaciones entre s\u00ed primero a trav\u00e9s del dinero (la encarnaci\u00f3n del trabajo abstracto) y despu\u00e9s a trav\u00e9s de un sistema jur\u00eddico que asume las formas de la burocracia estatal. Tales relaciones s\u00f3lo son la forma fenom\u00e9nica del hecho de que tales sujetos no son capaces de regular concretamente el propio proceso de socializaci\u00f3n, ni de dominarlo conscientemente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Este concepto de propiedad privada, el \u00fanico adecuado, parece hoy extra\u00f1o a primera vista porque excede el concepto habitual y acostumbrado de esta relaci\u00f3n, de la manera como la formul\u00f3 la conciencia burguesa, incluido el movimiento obrero. En esta concepci\u00f3n reductora, la propiedad privada es concebida como una ilusi\u00f3n jur\u00eddica separada del contenido real de la relaci\u00f3n social, o sea, como mera relaci\u00f3n volitiva de un sujeto libre de presupuestos con las cosas (medios de producci\u00f3n y \u201cfrutos del trabajo\u201d). La propiedad privada es reducida en este contexto a determinadas formas fenom\u00e9nicas en las que se manifest\u00f3 hist\u00f3ricamente y que hoy se han convertido en gran medida en obsoletas, formas \u00e9stas en las que a\u00fan parec\u00eda corresponder a la ilusi\u00f3n jur\u00eddica burguesa (sea como \u201cposesi\u00f3n personal\u201d o como subjetividad personal explotadora).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La pretendida lucha del movimiento obrero contra la propiedad privada actu\u00f3 por tanto siempre y exclusivamente dentro de los l\u00edmites de la propia propiedad privada <strong>[<span style=\"color: #ff0000;\">4<\/span>]<\/strong>, esto es, se remiti\u00f3 a las formas alternativas y \u201csuperiores\u201d de la propiedad privada, que ya no pod\u00edan ser identificadas como tales. Y el movimiento obrero fue \u201cprogresista\u201d dentro de las fronteras del trabajo abstracto y s\u00f3lo en la medida en que impuls\u00f3 el proceso de socializaci\u00f3n del capital rumbo a estas formas superiores, es decir, rumbo a la plusval\u00eda y a la propiedad privada, aunque sin formarse de ellas un concepto. Esto vale hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial, tanto para las tendencias hacia el \u201cEstado social\u201d en Occidente como hacia la creaci\u00f3n, en el Este, de una \u201cforma burguesa de modernizaci\u00f3n tard\u00eda\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, cuanto m\u00e1s la din\u00e1mica del trabajo abstracto se aceleraba y se\u00a0sobrepasaba a s\u00ed misma, o sea que comenzaba a entrar en su estadio terminal, tanto m\u00e1s destacaban los rasgos reaccionarios del movimiento obrero y de su \u201cmarxismo\u201d, tanto en Occidente como en el Este. El objetivo de un plan alternativo a la \u201csociedad del trabajo\u201d se convierte en un factor de estancamiento que frena el desarrollo, tan pronto como el \u201ctrabajo\u201d en cuanto tal alcanza sus l\u00edmites hist\u00f3ricos. Mientras la clase conservadora de los asalariados occidentales con sus instituciones hace ya tiempo petrificadas se aferraba al puro gasto de la fuerza de trabajo abstracto siempre m\u00e1s obsoleta y demostraba desconfianza y rechazo a las nuevas tecnolog\u00edas de socializaci\u00f3n y automatizaci\u00f3n, la administraci\u00f3n estatal igualmente petrificada del \u201cmercado planificado\u201d de la \u201csociedad de trabajo\u201d del Este constre\u00f1\u00eda las fuerzas productivas sociales a una forma cada vez m\u00e1s anticuada. Los sindicatos occidentales ocultaban detr\u00e1s de la exigida \u201ccompatibilidad social\u201d del ulterior proceso cientifizado la pretensi\u00f3n reaccionaria de estancar los nuevos potenciales de la automatizaci\u00f3n dentro de los l\u00edmites del trabajo abstracto: restringir el progreso, en la mejor de las hip\u00f3tesis, a la tradicional \u201creduci\u00f3n de la jornada de trabajo\u201d significa ampliar un poco el \u201ctiempo libre\u201d sin afectar la primac\u00eda del \u201ctrabajo\u201d como centro de la vida social. No obstante, tal pretensi\u00f3n reaccionaria est\u00e1 condenada a mantenerse como una pura ilusi\u00f3n. El trabajo abstracto se agota hist\u00f3ricamente porque el proceso autorreferencial tautol\u00f3gico del trabajo abstracto est\u00e1 irremediablemente paralizado por los potenciales t\u00e9cnico-cient\u00edficos por \u00e9l desatados. El antiguo modelo de reforma sindical socialdem\u00f3crata que apuntaba a un \u201cprogreso moderado dentro de los l\u00edmites de las leyes\u201d se vuelve absurdo, pues su propio objeto se deshace como polvo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Del otro lado del \u201cmundo del trabajo\u201d, tambi\u00e9n la administraci\u00f3n del Este, incre\u00edblemente anticuada y retr\u00f3grada, empe\u00f1ada en la creaci\u00f3n de \u201cformas burguesas de modernizaci\u00f3n tard\u00eda\u201d, se agot\u00f3 en definitiva. Tambi\u00e9n aqu\u00ed el car\u00e1cter \u201cprogresista\u201d se limit\u00f3 a la creaci\u00f3n de una sociedad burguesa moderna, bajo las condiciones de una aceleraci\u00f3n consciente del proceso. Esta \u201cconciencia\u201d, sin embargo, no pudo ir m\u00e1s all\u00e1 de tal aceleraci\u00f3n y de su aislamiento administrativo (pasajero) en relaci\u00f3n con el Occidente m\u00e1s desarrollado. Las \u201cformas superiores\u201d de la propiedad privada, tomadas en pr\u00e9stamo de Occidente, cubr\u00edan con todo como una delgada capa de \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d una reproducci\u00f3n todav\u00eda arcaica en muchos sectores de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, China y parte de la Europa del Este, y pudieron servir apenas superficialmente para crear las formas m\u00e1s b\u00e1sicas de la sociedad burguesa: el trabajo abstracto, el dinero y el derecho, como reguladores sociales generales y, en el plano material, las industrias de base y los elementos fundamentales de una infraestructura moderna.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Con esto queda agotada la administraci\u00f3n exterior del trabajo abstracto. El propio car\u00e1cter espec\u00edfico de las formas superiores de la propiedad privada, que en el Este pasaban por \u201csocialismo\u201d, se manifest\u00f3, despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, cada vez m\u00e1s como un freno para el posterior desarrollo de las fuerzas productivas. Tal car\u00e1cter espec\u00edfico consist\u00eda y consiste en el impedimento y obstrucci\u00f3n administrativos de la motivaci\u00f3n monetaria basada en la todav\u00eda existente econom\u00eda monetaria, esto es, en la par\u00e1lisis burocr\u00e1tica de la din\u00e1mica del trabajo abstracto basada en el trabajo abstracto. Se trata de un intento de realizar la cuadratura del c\u00edrculo, de actuar conscientemente (planificaci\u00f3n) apoy\u00e1ndose en la inconsciencia (trabajo abstracto, \u201cvalor\u201d, forma de la mercanc\u00eda, dinero). El orgullo de haber eliminado una determinada forma de la propiedad privada, tomada err\u00f3neamente por su forma tout court, y con ella presumiblemente la producci\u00f3n basada en la \u201cplusval\u00eda\u201d, se revel\u00f3 como un clamoroso gol en contra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En realidad, no se elimin\u00f3 la \u201cplusval\u00eda\u201d como tal, sino solamente su potencial din\u00e1mico, que la impulsa hacia m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed misma, y por tanto su potencial \u201cprogresista\u201d. Este es el precio de la \u201cforma burguesa de modernizaci\u00f3n tard\u00eda\u201d a marcha temporalmente acelerada, que se convirti\u00f3 entonces en atraso. Aquella administraci\u00f3n exterior de la plusval\u00eda era lo bastante buena como para \u201chacer surgir de la nada\u201d las categor\u00edas burguesas b\u00e1sicas, sin consideraci\u00f3n por la \u201clibertad\u201d de la motivaci\u00f3n monetaria y sin ajustarse a la l\u00f3gica entonces asfixiante del mercado mundial. Como sociedad \u201cque se hace\u201d burguesa a niveles bajos y precarios, el \u201csocialismo real\u201d ten\u00eda que fracasar debido a las mismas formas de administraci\u00f3n que retrasaban y frenaban irremediablemente el posterior desarrollo \u201cintensivo\u201d de las fuerzas productivas en el interior de las categor\u00edas burguesas de base creadas artificialmente. Ante la din\u00e1mica del trabajo abstracto en crisis, mientras el resto del movimiento obrero occidental actuaba como freno reaccionario de la innovaci\u00f3n, el movimiento obrero del Este, cristalizado en una administraci\u00f3n estatal de la \u201cplusval\u00eda\u201d, ten\u00eda de hecho el \u201cpoder\u201d estructural de estancarse en el trabajo, lo que condujo a otra forma de crisis. Occidente tuvo la crisis de la din\u00e1mica del trabajo abstracto, y el Este la crisis del estancamiento de este trabajo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El mismo car\u00e1cter tendencialmente reaccionario del movimiento obrero y de \u201csu\u201d marxismo se revela tambi\u00e9n en el interior del propio \u201ctrabajo\u201d, en su lado aparentemente \u201cconcreto\u201d, o sea, en relaci\u00f3n con su car\u00e1cter material y t\u00e9cnico cient\u00edfico en la automatizaci\u00f3n. Aunque el marxismo poseyese una concepci\u00f3n expl\u00edcita del trabajo abstracto, en \u00e9l este elemento reaccionario siempre estuvo contenido en germen. Aun cuando el concepto de trabajo no fuera comprendido simplemente de modo definidor, acr\u00edtico y afirmativo dentro de los marcos de la ontolog\u00eda del trabajo, sino \u201ccr\u00edticamente\u201d, esto se daba en un plano directamente emp\u00edrico, en el nivel de la divisi\u00f3n capitalista del trabajo. El \u201ctrabajo abstracto\u201d no ser\u00eda m\u00e1s que el \u201cvaciamiento\u201d del trabajo del \u201cproductor inmediato\u201d, o sea, la retirada de los \u201cpotenciales intelectuales\u201d del seno del propio proceso productivo hasta reducirlo a un trabajo obtuso, vac\u00edo de contenido y divorciado de la ciencia en el proceso de metabolismo con la naturaleza, un trabajo \u201cabstracto\u201d que implica indiferencia y frustraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Este an\u00e1lisis aparentemente \u201ccr\u00edtico\u201d del trabajo abstracto se apoya de verdad sobre una gran confusi\u00f3n de conceptos: se mantiene por as\u00ed decir inconscientemente en el plano del \u201ctrabajo concreto\u201d que, como tal, implica el \u201ctrabajo abstracto\u201d en un nivel completamente diferente. El otro nivel, sin embargo, es el de la determinaci\u00f3n de la forma social, que de ning\u00fan modo es id\u00e9ntica a la forma t\u00e9cnico-material de la divisi\u00f3n del trabajo. Por el contrario, el trabajo abstracto como determinaci\u00f3n de la forma social no es sino el \u201ctrabajo\u201d en la forma de fin en s\u00ed mismo o \u201ctrabajo\u201d en la forma de \u201cvalor\u201d como autorreferencia tautol\u00f3gica, en principio totalmente independiente de la respectiva forma t\u00e9cnico-material, o sea, como principio de la forma social. \u00c9ste ya es puesto in nuce con la forma del valor como tal y, as\u00ed, con la existencia prehist\u00f3rica del dinero, aunque s\u00f3lo se desarrolle plenamente a s\u00ed mismo y alcance su despliegue completo en la figura de la \u201cplusval\u00eda\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La divisi\u00f3n capitalista del trabajo y su desarrollo sucesivo en el nivel t\u00e9cnico-material no son la causa y la esencia, sino m\u00e1s bien el resultado y la forma fenom\u00e9nica de ese principio tautol\u00f3gico de la forma del \u201ctrabajo\u201d social. A esta forma fenom\u00e9nica en el plano t\u00e9cnico-material le dar\u00e9 el nombre de emp\u00edrico devenir abstracto del trabajo concreto, a diferencia del principio de la forma del propio trabajo abstracto. Este emp\u00edrico devenir abstracto del trabajo concreto es tal s\u00f3lo para el productor inmediato, o sea, para la manera invertida como \u00e9ste experimenta el proceso ciego de la cientifizaci\u00f3n del capital en el plano de \u201csu trabajo concreto\u201d inmediato. El proceso de metabolismo con la naturaleza en su conjunto, como totalidad social, permanece obviamente concreto, s\u00f3lo que esta totalidad concreta ahora se descompone \u201cpara\u201d los diversos agentes de la reproducci\u00f3n en momentos aislados o separados entre s\u00ed. El conocimiento de la naturaleza y la ciencia de la naturaleza, la direcci\u00f3n t\u00e9cnica de la organizaci\u00f3n del trabajo y el trabajo productivo con la m\u00e1quina se vuelven, a escala cada vez mayor, momentos aislados entre s\u00ed dentro de este conjunto concreto, en tanto que l\u00f3gicamente el \u00faltimo eslab\u00f3n de esa corriente de cientifizaci\u00f3n, el \u201cproductor inmediato\u201d, ser\u00e1 el m\u00e1s duramente afectado por el emp\u00edrico devenir abstracto del trabajo concreto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, es f\u00e1cil comprender las consecuencias reaccionarias que ser\u00edan forzosamente acarreadas si la superaci\u00f3n de este nexo no fuese promovida desde la perspectiva de la propia cientifizaci\u00f3n, sino desde el punto de vista de una \u201creconciliaci\u00f3n\u201d entre cientifizaci\u00f3n y trabajo productivo inmediato. La concepci\u00f3n\u00a0&#8211; aparentemente \u201ccr\u00edtica\u201d, pero en verdad reductora y vac\u00eda de concepto\u00a0&#8211; del trabajo abstracto como devenir-abstracto meramente emp\u00edrico del trabajo del productor inmediato abre el camino a tales consecuencias reaccionarias. Pues en la medida en que la forma de la mercanc\u00eda de la reproducci\u00f3n, esto es, el principio de la forma autorreferencial fetichista y tautol\u00f3gica del \u201ctrabajo\u201d como \u201cvalor\u201d, no es tomada en consideraci\u00f3n o permanece lejos de la mirada cr\u00edtica, la cr\u00edtica se ve aprisionada dentro del envoltorio del fetiche o se limita \u201csociolog\u00edsticamente\u201d a las meras formas fenom\u00e9nicas de este principio de la forma dentro del propio trabajo productivo concreto (toda la sociolog\u00eda industrial \u201cde izquierda\u201d vive de esta reducci\u00f3n).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Este \u201cconcepto aconceptual\u201d del trabajo abstracto sigue siendo compatible, en su empirismo, con el propio principio de la forma ciegamente presupuesto, y por tanto tambi\u00e9n con el \u201ctrabajo\u201d como esfera separada y con la intenci\u00f3n del movimiento obrero\u00a0&#8211; potencialmente siempre reaccionaria\u00a0&#8211; de superar la separaci\u00f3n entre el \u201ctrabajo\u201d y el proceso de la vida en su conjunto a partir del propio \u201ctrabajo\u201d. En el interior del \u201ctrabajo concreto\u201d, esto no significa otra cosa sino querer de alguna manera \u201crecuperar\u201d los potenciales intelectuales y cient\u00edficos, engendrados en el proceso de metabolismo con la naturaleza, para el trabajo productivo inmediato o para el gasto de fuerza de trabajo. Una empresa obviamente condenada al fracaso, tanto m\u00e1s cuanto el proceso del \u201cemp\u00edrico devenir abstracto del trabajo concreto\u201d alcanz\u00f3 a la larga tambi\u00e9n las \u201cesferas\u201d o \u201c\u00e1mbitos\u201d de la reproducci\u00f3n en el exterior del proceso productivo inmediato. De este modo se vuelve obsoleta y rid\u00edcula tambi\u00e9n la \u00faltima \u201cutop\u00eda\u201d del movimiento obrero marxista, a saber, la idea de una \u201csuperaci\u00f3n de la divisi\u00f3n del trabajo\u201d sobre la base del trabajo abstracto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En t\u00e9rminos m\u00e1s exactos, esta utop\u00eda es en cierto modo realizada negativamente por el propio capitalismo, en la medida en que todos los agentes de la reproducci\u00f3n son tendencial y gradualmente reducidos a un puro e indiferenciado gasto de fuerza de trabajo. El \u201ctodo concreto\u201d de la reproducci\u00f3n acaba confinado en una existencia ideal-t\u00edpica, por completo exterior a los sujetos humanos, bajo el imperio del tautol\u00f3gico principio de la forma. Cuanto mucho, el movimiento obrero imagin\u00f3 la superaci\u00f3n de la divisi\u00f3n capitalista del trabajo como una especie de unificaci\u00f3n de todas las parcialidades de esa divisi\u00f3n en una \u00fanica persona: el \u201chombre del futuro\u201d, obrero especializado o artesano con diploma y premio, una especie de monstruo creado por la fusi\u00f3n de singularidades y \u201cut\u00f3pico\u201d en el peor sentido de la palabra <strong>[<span style=\"color: #ff0000;\">5<\/span>]<\/strong>. Estas desoladas utop\u00edas, en el actual estadio de cientifizaci\u00f3n, simplemente pierden su objeto y se vuelven por tanto tan absurdas como rid\u00edculas. El \u201cemp\u00edrico devenir-abstracto del trabajo concreto\u201d no puede ser superado en el interior del propio trabajo abstracto, o sea, sobre la base del tautol\u00f3gico principio de la forma que, como tal, debe ser superado. La \u201csuperaci\u00f3n de la divisi\u00f3n del trabajo\u201d s\u00f3lo es posible m\u00e1s all\u00e1 del trabajo, una circunstancia que s\u00f3lo hoy se puede reconocer plenamente. Tanto los planes reformistas occidentales de una \u201chumanizaci\u00f3n del mundo del trabajo\u201d, acompa\u00f1ada de \u201cmedidas de creaci\u00f3n de puestos de trabajo\u201d, como la utop\u00eda miserable del Este, atravesada por el fetichismo del trabajo y por el \u201cautogobierno de la clase obrera\u201d en el interior de la \u201csociedad del trabajo\u201d, se revelan sobre este trasfondo tan perversas como inconscientes e ilusorias. El desarrollo de las fuerzas productivas super\u00f3 hoy ambas variantes en todos sus matices hist\u00f3ricos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La direcci\u00f3n consciente del proceso de metabolismo con la naturaleza implica la transformaci\u00f3n del \u201cgasto de la fuerza de trabajo\u201d en \u201cactividad\u201d consciente en el plano concreto y material, que se refiere inmediata e individualmente al todo concreto de la reproducci\u00f3n cientifizada. Esta actividad no apunta a una \u201crecuperaci\u00f3n\u201d de los potenciales cient\u00edficos por el proceso productivo inmediato, sino justamente a la superaci\u00f3n de \u00e9ste por medio de estos potenciales. Esta l\u00f3gica oculta y hasta ahora ciega de la cientifizaci\u00f3n s\u00f3lo hoy alcanz\u00f3 su estadio de madurez, que la vuelve completamente visible. Ella requiere imperiosamente la superaci\u00f3n del trabajo abstracto como superaci\u00f3n del tautol\u00f3gico principio de la forma en todos sus cambios de apariencia, esto es, la superaci\u00f3n del \u201cvalor\u201d, de la mercanc\u00eda y del dinero, lo que por el lado concreto y material no significa m\u00e1s que la superaci\u00f3n de la divisi\u00f3n capitalista del trabajo a trav\u00e9s de la superaci\u00f3n de la propia ontolog\u00eda del trabajo, o sea, a trav\u00e9s de la superaci\u00f3n del productor inmediato, que a su vez es id\u00e9ntica a la superaci\u00f3n de todas las funciones cient\u00edficas y administrativas particulares y separadas que se hallan m\u00e1s all\u00e1 de este productor inmediato (inclusive las \u201cfunciones estatales\u201d).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>C]<\/em> La categor\u00eda real del \u201ctrabajo\u201d ha de ser concebida como trabajo abstracto tambi\u00e9n en el sentido de una indiferencia destructiva en lo relativo al contenido material de los agentes puestos en movimiento. Esta indiferencia se manifiesta no s\u00f3lo en el plano subjetivo y psicol\u00f3gico de la \u201cinsatisfacci\u00f3n con el trabajo\u201d, sino m\u00e1s bien y sobre todo como creciente \u201cfactor objetivo de cat\u00e1strofe\u201d, o sea, como proceso objetivo de destrucci\u00f3n del mundo. Mientras el trabajo fue id\u00e9ntico a la totalidad del proceso de la vida, no pod\u00eda dejar de ser concreto como parte de una reproducci\u00f3n pobre en necesidades y ligada a la naturaleza <strong>[<span style=\"color: #ff0000;\">6<\/span>]<\/strong>. S\u00f3lo el trabajo social\u00a0&#8211; como \u201c\u00e1mbito\u201d separado de la totalidad del proceso de la vida, en la forma en que vio la luz en el trabajo asalariado industrial\u00a0&#8211; fue capaz de poner en marcha aquella peculiaridad (siempre latente en la forma de la mercanc\u00eda) del trabajo como trabajo abstracto y como fin en s\u00ed mismo: \u201ctrabajo sans phrase\u201d (Marx), trabajo sin determinaci\u00f3n de contenido social.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Surgi\u00f3 as\u00ed una ciega m\u00e1quina social para la utilizaci\u00f3n abstracta de la fuerza de trabajo, cuya tendencia consiste en absorber en su movimiento vac\u00edo de contenido al hombre, la naturaleza y todo aquello de lo que pueda echar mano, digiri\u00e9ndolos y evacu\u00e1ndolos despu\u00e9s en la otra forma del trabajo, la forma muerta, o sea, como dinero, sin que, aparte de este cambio de forma, se a\u00f1ada ninguna otra finalidad cualitativa. Esta m\u00e1quina social tiene que poner en movimiento la cualidad material: materias primas, fuerzas naturales y trabajo humano vivo; sin embargo, tales cualidades no constituyen un fin ni producen por s\u00ed finalidad alguna, sino que s\u00f3lo son medios en el proceso tautol\u00f3gico y autorreferencial del trabajo abstracto. Hay por tanto una inversi\u00f3n entre medios y fines: el trabajo ya no es un medio para el fin cualitativo de la apropiaci\u00f3n de la naturaleza, sino que, por el contrario, la apropiaci\u00f3n cualitativa y material de la naturaleza es s\u00f3lo un medio indiferente para el proceso de cambio de la forma del trabajo abstracto como fin en s\u00ed mismo. Para el movimiento de la m\u00e1quina social del \u201cvalor\u201d que est\u00e1 representado en el dinero, es objetivamente indiferente lo que ocurre con los componentes materiales y cualitativos de su gigantesco proceso mundial de digesti\u00f3n o qu\u00e9 consecuencias acarrea este proceso en el plano material y cualitativo. El mundo es transformado y resuelto sin \u201csentido\u201d, pues el \u201csentido\u201d reside en el proceso de transformar y de poner en movimiento como tal, lo que tiene que representarse en escala siempre ampliada en la forma muerta del dinero y del multiplicarse (\u201cacumularse\u201d) en ciclos sin fin.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Durante la formaci\u00f3n y el ascenso de esta m\u00e1quina social, y con ella del viejo movimiento obrero (como momento parcial y factor propulsor de esta m\u00e1quina, no como potencial maquinista), prevalecieron los efectos emancipatorios y \u201ccivilizadores\u201d de este proceso, a pesar de todos los momentos cr\u00edticos, negativos y, desde el comienzo, destructivos y amenazadores. El proceso de trabajo abstracto, al incluir en escala creciente la cientifizaci\u00f3n de la reproducci\u00f3n como \u201cmedio\u201d ciego de su fin abstracto en s\u00ed mismo, no s\u00f3lo cre\u00f3 progresivamente un consumo de masas de bienes anteriormente de lujo, sino tambi\u00e9n un conjunto nuevo y nunca antes visto de necesidades y posibilidades. En este marco, mientras el trabajo se manten\u00eda como el momento nuclear de la reproducci\u00f3n, el enorme potencial destructivo que acechaba en este fin en s\u00ed mismo \u201csin trabas\u201d no pod\u00eda a\u00fan ser reconocido y comprendido en todo su alcance.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En las condiciones de vida precapitalistas, la antigua totalidad del trabajo se encontraba todav\u00eda muy pr\u00f3xima, y el viejo aguij\u00f3n de la penuria y de la pobreza estaba a\u00fan muy presente como para que fuese posible superar o incluso imaginar algo m\u00e1s all\u00e1 del fin en s\u00ed mismo del \u201ctrabajo\u201d. El trabajo como tal, aunque en su nueva forma, parec\u00eda en esencia producir, con contadas excepciones, s\u00f3lo cosas \u00fatiles y necesarias; s\u00f3lo parec\u00eda importar el hecho de que los portadores de trabajo vivo recibiesen una parte suficientemente grande de sus \u201cfrutos\u201d o, en el mejor de los casos, que reconquistasen al \u201ccapital\u201d (concebido \u201csociol\u00f3gicamente\u201d o como persona) el control sobre el propio trabajo. La peculiaridad de la determinaci\u00f3n social de este trabajo \u201cpor detr\u00e1s\u201d de los sujetos sociales visibles, o su espec\u00edfico car\u00e1cter tautol\u00f3gico y vac\u00edo de contenido desde el punto de vista social, efectivamente no entraba dentro del campo de visi\u00f3n del movimiento obrero y de su marxismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En cuanto a esta incomprensi\u00f3n, nada cambi\u00f3 esencialmente hasta hoy. Tambi\u00e9n los fen\u00f3menos manifiestos de una nueva crisis \u201cecon\u00f3mica\u201d son interpretados a\u00fan dentro del antiguo horizonte conceptual reductor. Y un nuevo elemento de confusi\u00f3n surge del hecho de que esta crisis naciente del trabajo abstracto y de la forma mercanc\u00eda haya alcanzado primero a los miembros m\u00e1s d\u00e9biles del contradictorio sistema mundial productor de mercanc\u00edas, o sea, aparte del Tercer Mundo, precisamente a los sistemas \u201csocialistas\u201d en la tradici\u00f3n de la Revoluci\u00f3n de Octubre. La desorientaci\u00f3n es grande, puesto que el modelo interpretativo de esta nueva situaci\u00f3n no fue elaborado todav\u00eda; la forma de la mercanc\u00eda como tal no es a\u00fan el objetivo de una cr\u00edtica que act\u00fae como \u201cdiscurso social\u201d, incluso en la esfera p\u00fablica consagrada a la teor\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, no se puede ignorar la nueva dimensi\u00f3n que hoy se presenta como \u201ccrisis ecol\u00f3gica\u201d y que parece llevar una existencia completamente aut\u00f3noma al lado de las antiguas constelaciones de crisis y conflicto. Esta dimensi\u00f3n es tratada en realidad como si fuese completamente ajena a la \u201ccr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica\u201d. Ello es inevitable, pues tal \u201ccr\u00edtica\u201d no se concibe coherentemente como una cr\u00edtica del propio trabajo abstracto, ni se desarrolla m\u00e1s all\u00e1 de Marx, sobre la base de los nuevos fen\u00f3menos. Mientras la pretendida \u201clucha anticapitalista\u201d gravite en torno a cuestiones de distribuci\u00f3n y de \u201cpoder\u201d en el interior de la forma del \u201cvalor\u201d y mientras incluso sus objetivos m\u00e1s extremos compartan a\u00fan la ilusi\u00f3n jur\u00eddica burguesa del concepto de \u201cpropiedad\u201d, no se alcanzar\u00e1 el verdadero fundamento de esta relaci\u00f3n social. Y los nuevos fen\u00f3menos (nuevos al menos en relaci\u00f3n con su dimensi\u00f3n y gravedad) del potencial de destrucci\u00f3n \u201cecol\u00f3gico\u201d del trabajo abstracto surgir\u00e1n s\u00f3lo como una problem\u00e1tica absolutamente \u201cdiferente\u201d situada en otro plano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los requisitos de un \u201cpensamiento cr\u00edtico\u201d en torno del complejo de problemas de la sociedad burguesa, sin apoyo en la \u201ccr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica\u201d (y en frontal oposici\u00f3n a ella), hace ya mucho que fueron desarrollados y preparados por la vertiente \u201crom\u00e1ntica\u201d e \u201cirracionalista\u201d y tambi\u00e9n por el \u201cpesimismo de la cultura\u201d de la ideolog\u00eda burguesa <strong>[<span style=\"color: #ff0000;\">7<\/span>]<\/strong>. Desde los principios de la industrializaci\u00f3n, ese pensamiento remiti\u00f3 todos los fen\u00f3menos negativos de la econom\u00eda basada en la mercanc\u00eda y de su proceso de totalizaci\u00f3n no a la forma nuclear del trabajo abstracto, sino directamente al lado material del proceso de trabajo industrial, o sea, a la cientifizaci\u00f3n del proceso de metabolismo con la naturaleza. Las ciencias naturales y su aplicaci\u00f3n industrial como tecnolog\u00eda moderna fueron objeto de un proceso ideol\u00f3gico. Surgi\u00f3 as\u00ed en el pensamiento burgu\u00e9s un campo de \u201cpesimismo de la cultura\u201d constituido por innumerables momentos aislados y corrientes hist\u00f3ricas (en parte contraditorias entre s\u00ed): desde la cr\u00edtica de la producci\u00f3n industrial como \u201cfaena del diablo\u201d hasta la denuncia de la ciencia natural tout court como \u201chostil a la vida\u201d, desde la refutaci\u00f3n del pensamiento cient\u00edfico en general como \u201cexang\u00fce\u201d hasta la negaci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n urbana como \u201cdesierto aslf\u00e1ltico decadente\u201d, desde la transfiguraci\u00f3n e idealizaci\u00f3n rom\u00e1ntica o rom\u00e1ntico-tard\u00eda de la Edad Media hasta la neorreligiosidad, desde el biologismo y el darwinismo social hasta las corrientes antisemitas, desde Nietzsche hasta la filosof\u00eda de la vida y el existencialismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Este campo ideol\u00f3gico desarroll\u00f3 tambi\u00e9n una espec\u00edfica cr\u00edtica del dinero, deducida no de la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica, ni de la forma de la mercanc\u00eda o del trabajo abstracto, sino de una cr\u00edtica incoherente e irracionalista al intelecto urbano \u201cego\u00edsta\u201d, \u201ccalculador\u201d, \u201cno-heroico\u201d, \u201cjud\u00edo\u201d, \u201chostil a la vida\u201d o \u201cabstracto\u201d, al que se echaba la culpa de la automatizaci\u00f3n y del potencial desubjetivante del dinero. La \u201ccr\u00edtica del dinero\u201d pudo as\u00ed aparecer como parte de una cr\u00edtica a la civilizaci\u00f3n y a la ciencia modernas en cuanto tales y permanecer al mismo tiempo inconsecuente, desliz\u00e1ndose hacia el pesimismo de la cultura y la desesperanza, en la medida en que el dinero como determinaci\u00f3n de la forma social jam\u00e1s fue atacado en su principio, sino s\u00f3lo por su relevancia \u201cdesmedida\u201d e hipertrofiada en la \u201cmodernidad\u201d, que \u201cda al dinero m\u00e1s de lo que cabe al dinero\u201d. Esta cr\u00edtica al dinero, reaccionaria en su n\u00facleo, como cr\u00edtica de la \u201ccultura moderna\u201d a partir de un punto de vista de la naturaleza puramente ideol\u00f3gico, no pod\u00eda proponer una \u201csuperaci\u00f3n\u201d efectiva del dinero, concebible solamente como momento de la superaci\u00f3n del trabajo abstracto y por tanto de la forma de la mercanc\u00eda como tal. La cr\u00edtica segu\u00eda siendo compatible con la determinaci\u00f3n de la forma de la sociedad en su esencia y, en consecuencia, con la forma fenom\u00e9nica del dinero, movi\u00e9ndose en el terreno inocuo y sin consecuencias de una cr\u00edtica ontol\u00f3gica de la cultura <strong>[<span style=\"color: #ff0000;\">8<\/span>]<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta veta del pensamiento burgu\u00e9s se present\u00f3 desde el comienzo, en el mismo envoltorio de la forma de la mercanc\u00eda, como hermano enemigo de la \u201cfe burguesa en el progreso\u201d, del \u201cracionalismo\u201d y del \u201cpositivismo\u201d, pero desde temprano se mostr\u00f3 capaz de registrar y lamentar por lo menos los fen\u00f3menos destructivos de la \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d en el sentido de la incipiente destrucci\u00f3n de la naturaleza y de la amenaza a las bases materiales de la vida. Tanto el positivismo burgu\u00e9s \u201cde orientaci\u00f3n progresista\u201d como el movimiento obrero y el marxismo se inclinaban a cerrar los ojos ante tales fen\u00f3menos, a aceptarlos con indiferencia como el \u201cprecio del progreso\u201d y a atribuir la cr\u00edtica a que eran sometidos al car\u00e1cter reaccionario e irracional de las corrientes del pesimismo de la cultura. Se desarroll\u00f3 as\u00ed en la ideolog\u00eda y en la teor\u00eda social una particular constelaci\u00f3n en la que el \u201cpositivismo\u201d procedente de las ciencias naturales, ligado a corrientes liberales y conservadoras en la pol\u00edtica, pod\u00eda convertirse en la ideolog\u00eda de base de la burgues\u00eda, mientras que el pesimismo de la cultura y el marxismo compet\u00edan entre s\u00ed como ideolog\u00edas de oposici\u00f3n en el campo de la cr\u00edtica social. Durante mucho tiempo la izquierda se deleit\u00f3 en distinguir al marxismo y al movimiento obrero, como \u201cverdadera\u201d oposici\u00f3n al sistema, de la \u201cseudo-oposici\u00f3n\u201d del pesimismo de la cultura \u201cburgu\u00e9s\u201d, haciendo notar que este \u00faltimo desembocaba en el fascismo. Pero con esta distinci\u00f3n se ocultaba el hecho de que el marxismo y el movimiento obrero formaban tambi\u00e9n parte del continuum burgu\u00e9s y se mov\u00edan dentro de la misma incomprendida determinaci\u00f3n de la forma del trabajo abstracto. La \u201ccr\u00edtica del dinero\u201d marxista no era menos incoherente que la desarrollada por el pesimismo de la cultura. Tal como \u00e9sta, s\u00f3lo pod\u00eda llegar a la cr\u00edtica del \u201cmodo de utilizaci\u00f3n\u201d y al postulado de que \u201cel dinero no debe ser todo\u201d, sin alcanzar la determinaci\u00f3n de la forma de base como tal. Como el propio marxismo nunca tom\u00f3 realmente en serio la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica y jam\u00e1s la llev\u00f3 hasta sus \u00faltimas consecuencias, se mantuvo como una ramificaci\u00f3n del pensamiento burgu\u00e9s, circunscrito al horizonte de una \u00e9poca en que la \u201cmisi\u00f3n civilizadora\u201d del trabajo abstracto no se hab\u00eda agotado a\u00fan. Positivismo, pesimismo de la cultura y marxismo se revelan ex post como hermanos enemigos de una \u00fanica y misma estirpe, la de la ilustraci\u00f3n burguesa, y su pensamiento, como pensamiento de una \u00fanica y misma forma, la forma de la mercanc\u00eda. Como ideolog\u00edas, son tan complementarios como incompatibles, aunque al principio no lo pareciese, cuando las olas de la \u201clucha por el progreso\u201d se elevaban todav\u00eda altas en el interior de la forma de la mercanc\u00eda. En la medida en que hoy madura la crisis a\u00fan incomprendida del trabajo abstracto y de la forma de la mercanc\u00eda, empiezan a esfumarse y a disolverse los antiguos antagonismos s\u00f3lo aparentemente inconciliables: la complementariedad de las ideolog\u00edas burguesas lleva a su convergencia ecl\u00e9ctica. El pesimismo de la cultura no se derrumb\u00f3 junto con el fascismo; en realidad, es solamente hoy cuando, como fundamentalismo ontol\u00f3gico y como cr\u00edtica de la ciencia y de la civilizaci\u00f3n, gana su m\u00e1xima plausibilidad ante la innegable relevancia de su vieja cr\u00edtica a la destrucci\u00f3n de los fundamentos naturales de la vida, una cr\u00edtica fundada siempre ontol\u00f3gicamente, en el sentido de la preservaci\u00f3n de un \u201corden natural del mundo\u201d, con todos los rasgos reaccionarios de tal pensamiento. El marxismo se retrae ante los nuevos fen\u00f3menos de crisis, que ya no pueden ser descifrados con su andamiaje sociol\u00f3gicamente reductor, y el positivismo intenta disfrazarse a trav\u00e9s de compromisos. El Partido Verde y en especial su ala izquierda constituyen en este contexto, por as\u00ed decir, un caso ejemplar de eclecticismo banal, en el que las ideolog\u00edas de base burguesa realizan matrimonios horrorosos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El marxismo del movimiento obrero no es superado \u201chacia adelante\u201d, en el sentido de una cr\u00edtica m\u00e1s consecuente de la econom\u00eda pol\u00edtica, sino que contin\u00faa vegetando en su forma m\u00e1s reducida posible, como \u201ccomponente social\u201d y \u201ccobertura sindical\u201d; el positivismo, despojado de toda fundamentaci\u00f3n te\u00f3rica y cient\u00edfica, es integrado como \u201cnuevo realismo\u201d pragm\u00e1tico y como reconocimiento del \u201cmercado\u201d o de la \u201cmotivaci\u00f3n del lucro\u201d, que se tiene por imprescindible e insuperable; el pesimismo de la cultura, por fin, encuentra refugio y aceptaci\u00f3n como \u201cconciencia ecol\u00f3gica\u201d, evocaci\u00f3n de la naturaleza y bajo la forma de lugares comunes que se infiltran inconscientemente en la palabrer\u00eda de los pol\u00edticos. Esta patata indigesta y cada vez m\u00e1s diluida se volvi\u00f3 entretanto el alimento \u201cespiritual\u201d de todo el espectro acad\u00e9mico, ideol\u00f3gico y pol\u00edtico de una sociedad que se halla en agon\u00eda intelectual, en v\u00edsperas del colapso econ\u00f3mico y ecol\u00f3gico. \u201cAnything goes\u201d: el verde y el rojo se dan la mano, pero tambi\u00e9n el rojo y el negro y el negro y el verde, por no hablar del casta\u00f1o; \u201cconservadores del valor\u201d aparecen como \u201cizquierda\u201d y la izquierda como derecha, y el obrero, en modo alguno sin raz\u00f3n, aparece como burgu\u00e9s y el antiguo burgu\u00e9s, con igual acierto, como obrero del management. Sin embargo, el mero reconocimiento del hecho de que los fen\u00f3menos cambiaron radicalmente no implica en absoluto que sean comprendidos ni mucho menos resueltos. No basta con querer adaptarse de cualquier modo, mim\u00e9ticamente, a las circunstancias modificadas y echar por tierra en la ocasi\u00f3n tambi\u00e9n la cr\u00edtica radical. La izquierda acad\u00e9mica est\u00e1 en estado tan terminal como los marxistas del movimiento que juegan a la pol\u00edtica. La ausencia de cualquier comprensi\u00f3n de los hechos es vendida como \u201cfantas\u00eda liberadora\u201d y la perplejidad como modestia antidogm\u00e1tica. La promiscuidad ecl\u00e9ctica de la teor\u00eda social equivale a su total desmoralizaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ante este colapso de las ideas que precede al colapso de las categor\u00edas reales burguesas, una redefinici\u00f3n positiva del socialismo, que tenga la inmodesta pretensi\u00f3n de una nueva competencia revolucionaria ante la crisis de la sociedad burguesa y de la m\u00e1quina de la \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d ciega y pre\u00f1ada de cat\u00e1strofes, s\u00f3lo puede partir de una nueva coherencia en la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica. La nueva base de esta cr\u00edtica tiene que ser la cr\u00edtica del trabajo abstracto en todos sus aspectos y el postulado de su efectiva superaci\u00f3n. El punto central es la superaci\u00f3n del proceso autorreferencial y tautol\u00f3gico del trabajo social, esto es, la superaci\u00f3n del proceso de cambio de forma del trabajo abstracto, como superaci\u00f3n del \u201cvalor\u201d, de la mercanc\u00eda y del dinero. Por tanto, no la absurda \u201cplanificaci\u00f3n del mercado\u201d, como en el \u201csocialismo real\u201d, sino la superaci\u00f3n del mercado en cuanto existencia duplicada del trabajo abstracto en el dinero. Esta superaci\u00f3n de la tautolog\u00eda fetichista de la reproducci\u00f3n social implica al mismo tiempo la superaci\u00f3n de las \u201cesferas separadas\u201d o sectores funcionales de la sociedad burguesa, sobre todo el \u201ctrabajo\u201d como una esfera abstracta separada del \u201ctiempo libre\u201d, del \u201ctiempo disponible\u201d y de la \u201ccultura\u201d, lo que a su vez implica la constituci\u00f3n de una unidad real del proceso social de la vida, libre en su totalidad de aquel funcionalismo. Esto implica tambi\u00e9n la superaci\u00f3n de la ciega separaci\u00f3n entre las \u201cunidades de gasto del tiempo social de trabajo\u201d y la cualidad sensible y material de las materias primas y fuerzas naturales empleadas. Cada decisi\u00f3n cuantitativa sobre el empleo de fuerzas productivas tiene que ser al mismo tiempo una decisi\u00f3n cualitativa sobre su valor de uso, o sea que el c\u00e1lculo \u201cecon\u00f3mico-empresarial\u201d abstracto tiene que ser hecho a un lado. Esta total superaci\u00f3n del trabajo abstracto s\u00f3lo es posible, en primer lugar, como superaci\u00f3n del \u201ctrabajo\u201d tout court, lo cual no debe ser confundido con la actividad reproductiva humana o con el proceso de metabolismo con la naturaleza; en segundo lugar, ella s\u00f3lo es viable como superaci\u00f3n directa del \u201cproductor inmediato\u201d y de toda la historia que lo tuvo como protagonista. El socialismo as\u00ed entendido es una imposibilidad l\u00f3gica en el interior de la ontolog\u00eda del trabajo o como consecuencia de un \u201cpunto de vista de los obreros y campesinos\u201d. Si esta redefinici\u00f3n radical del socialismo significa tomar en serio y llevar coherentemente hasta el fin la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica, ella no es una utop\u00eda en sentido negativo, sino una necesidad imperiosa ante la madurez del potencial de crisis del sistema mundial productor de mercanc\u00edas. La \u201ccrisis del trabajo\u201d y la \u201ccrisis ecol\u00f3gica\u201d no son fen\u00f3menos inconexos, sino los momentos parciales del mismo y \u00fanico proceso de crisis de la forma del \u201cvalor\u201d o de la mercanc\u00eda. De nada sirve ya un \u201cnuevo concepto de trabajo\u201d sobre el terreno inalcanzado e incomprendido de esta determinaci\u00f3n de la forma social, ni la movilizaci\u00f3n impotente de una \u201cnueva \u00e9tica\u201d como \u00faltima insinuaci\u00f3n de Kant, sino s\u00f3lo la superaci\u00f3n del trabajo abstracto a todos los niveles, sob pena de ruina. A partir de esta base cabe aclarar mejor y elaborar con m\u00e1s precisi\u00f3n las determinaciones generales de esta superaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>. . .<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>.<\/strong> <span style=\"text-decoration: underline;\">Notas<\/span>:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>[<span style=\"color: #ff0000;\">1<\/span>]<\/strong> <em>Este hecho podr\u00eda inducir a un observador anacr\u00f3nico a concebir momentos tales como \u201ccultura\u201d, \u201cpol\u00edtica\u201d, etc. (aislados de esta unidad inmediata del proceso de la vida en su totalidad) como \u201cfunciones\u201d del proceso del trabajo de estas sociedades primitivas (por ejemplo, las pinturas de las cavernas como \u201cfuncionales\u201d en relaci\u00f3n con la caza). Sin embargo, as\u00ed se proyecta de modo inadmisible sobre tales relaciones, que no conoc\u00edan ning\u00fan \u201cfuncionalismo\u201d, el \u201cpunto de vista\u201d impregnado por el pensamiento y la vida propios de la l\u00f3gica de la mercanc\u00eda. Aqu\u00ed ya se ve la dificultad de romper con el propio pensamiento dominado por esta l\u00f3gica;<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>[<span style=\"color: #ff0000;\">2<\/span>]<\/strong> <em>Arbeit macht frei: inscripci\u00f3n a la entrada del campo de concentraci\u00f3n de Auschwitz (N. del T. portugu\u00e9s);<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>[<span style=\"color: #ff0000;\">3<\/span>]<\/strong> <em>Aqu\u00ed reside tambi\u00e9n el m\u00e1s profundo equ\u00edvoco de los marxistas sobre el car\u00e1cter del capital como \u201crelaci\u00f3n social\u201d. Cualquier marxista un poco esclarecido estar\u00e1 completamente de acuerdo cuando se dice que el capital no es una \u201ccosa\u201d (m\u00e1quinas, etc.), sino una \u201crelaci\u00f3n social\u201d. Sin embargo, concibe tal \u201crelaci\u00f3n\u201d como una relaci\u00f3n de sujetos ya presupuestos y, a su vez, aparentemente sin presupuestos, llamados \u201ccapital\u201d y \u201ctrabajo\u201d. Con esto, no obstante, se invierte el concepto de relaci\u00f3n capitalista. La \u201crelaci\u00f3n social\u201d es en verdad la relaci\u00f3n fetichista y tautol\u00f3gica del trabajo abstracto convertido en fin en s\u00ed mismo, y s\u00f3lo esta relaci\u00f3n ciega, como \u201csujeto autom\u00e1tico\u201d (Marx), genera como \u201cm\u00e1scaras de car\u00e1cter\u201d a aquellos agentes y depositarios de papeles sociales que act\u00faan como ant\u00edpodas en el interior de ese marco;<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>[<span style=\"color: #ff0000;\">4<\/span>]<\/strong> <em>La ausencia de conceptos se hace evidente cuando tambi\u00e9n la Teor\u00eda Cr\u00edtica y los marxistas occidentales se dedican con ah\u00ednco a la cuesti\u00f3n de saber si al final de cuentas se dan en el \u201csocialismo real\u201d la propiedad privada y el car\u00e1cter de mercanc\u00eda de la fuerza de trabajo, resultando que la respuesta es casi siempre negativa, sin que mientras tanto se vea como un defecto la existencia real de la forma de la mercanc\u00eda y del dinero, del salario en dinero de la fuerza de trabajo, del aparato estatal y del sistema jur\u00eddico, incluido aqu\u00ed el derecho del trabajo. Nada podr\u00eda comprobar de forma m\u00e1s dr\u00e1stica el hecho de que tambi\u00e9n el marxismo \u201ccr\u00edtico\u201d argumenta con plena inconsciencia en el interior de las categor\u00edas b\u00e1sicas del fetichismo burgu\u00e9s\u00a0&#8211; por no hablar de los marxistas \u201coficiales\u201d de partido;<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>[<span style=\"color: #ff0000;\">5<\/span>]<\/strong> <em>Cfr. por ejemplo la fantas\u00eda correspondiente en los problemas econ\u00f3micos del socialismo, de Stalin, o en la revoluci\u00f3n cultural china, que tambi\u00e9n encontraron eco en las m\u00e1s diversas facciones de la Nueva Izquierda occidental y con una t\u00f3nica particular en los elementos populistas: el \u201cintelectual\u201d o el \u201cespecialista acad\u00e9mico\u201d visto como \u201camigo del pueblo\u201d o como su \u201cservidor\u201d, y que m\u00e1s all\u00e1 de los vicios propios de la estupidez acad\u00e9mica a\u00fan deb\u00eda, como si no fuese bastante, adorar e imitar los de los \u201cobreros y campesinos\u201d;<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>[<span style=\"color: #ff0000;\">6<\/span>]<\/strong> <em>La cr\u00edtica de las fuerzas productivas, desde la filosof\u00eda de la vida hasta las corrientes \u201cfundamentalistas\u201d (tanto dentro como fuera del Partido Verde), refleja esta correlaci\u00f3n al propagar m\u00e1s o menos abiertamente un retorno a la pobreza de las necesidades como precio para una reproducci\u00f3n sin los potenciales destructivos del trabajo abstracto: ella no imagina, ni siquiera lejanamente, una salida en la direcci\u00f3n opuesta, m\u00e1s all\u00e1 del trabajo abstracto;<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>[<span style=\"color: #ff0000;\">7<\/span>]<\/strong> <em>No se pretende absolutamente descalificar en bloque como simplemente \u201cirracionalistas\u201d los resultados art\u00edsticos e intelectuales\u00a0&#8211; excelentes y en muchos aspectos pioneros y precursores\u00a0&#8211; del \u201cromanticismo\u201d de fines del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX, ni identificarlos directamente con aquel pesimismo de la cultura de los inicios del siglo XX que, no por casualidad, desemboca en el fascismo. El pensamiento de la era burguesa como un todo (inclusive el marxismo) oscila entre los polos incomprendidos del \u201cracionalismo\u201d y el \u201cirracionalismo\u201d, en cuya reciprocidad encuentra expresi\u00f3n la forma de la mercanc\u00eda como forma de pensamiento y filtro social del \u201cconocimiento\u201d. El pensamiento en el interior de la forma de la mercanc\u00eda tiene por fuerza que lanzar una sombra irracional y puede al menos tendencialmente percibir el potencial destructivo del trabajo abstracto en la l\u00ednea del \u201cpesimismo de la cultura\u201d;<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>[<span style=\"color: #ff0000;\">8<\/span>]<\/strong> <em>Desde la perspectiva de la cr\u00edtica aqu\u00ed asumida, merecer\u00eda la pena seguir en detalle, en sus distintas corrientes y en sus efectos ramificados, estas ideolog\u00edas surgidas en el siglo XIX y que alcanzaron su pleno florecimiento en el siglo XX. Pero como el objetivo es una reconsideraci\u00f3n del problema del socialismo y la elaboraci\u00f3n de una nueva concepci\u00f3n positiva del socialismo m\u00e1s all\u00e1 de la econom\u00eda pol\u00edtica, basta la comprobaci\u00f3n de la total ineficacia de la \u201ccritica del dinero\u201d propuesta por el pesimismo de la cultura y por la filosof\u00eda de la vida, adem\u00e1s de la demostraci\u00f3n de su car\u00e1cter reaccionario e incoherente, que en rigor de verdad no sobrepasa la determinaci\u00f3n abstracta de la forma de la reproducci\u00f3n social que se manifiesta en el dinero y, a despecho de la afectada condena del \u201cdios dinero\u201d, sigue siendo completamente inmanente.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>{\u00a0<\/strong><em>Rebeli\u00f3n\u00a0<\/em><strong>}<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ontolog\u00eda del trabajo \u00a0 Cada decisi\u00f3n cuantitativa sobre el empleo de fuerzas productivas tiene que ser al mismo tiempo una decisi\u00f3n cualitativa sobre su valor de uso por Robert Kurz [http:\/\/grupokrisis2003.blogspot.com.es] No es posible socialismo alguno en los horizontes de la ontolog\u00eda del trabajo, o sea que la forma de mercanc\u00eda de la reproducci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3258,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[115],"tags":[],"class_list":["post-4892","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-redoble"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4892","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4892"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4892\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4912,"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4892\/revisions\/4912"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3258"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4892"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4892"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/aluzerna.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4892"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}